En busca de sabiduria

 Proverbios Capítulo 1

1.1 Mientras el libro de los Salmos es para una vida devocional, el de Proverbios es para la vida diaria. Proverbios da sugerencias prácticas para una vida eficaz. Este libro no solo es una colección de dichos hogareños, contiene consejos espirituales profundos extraídos de la experiencia. Un proverbio es una frase corta y sabia, fácil de aprender y llama a una persona a actuar. No argumenta sobre criterios espirituales ni morales básicos, supone que ya los tenemos. El libro de Proverbios se enfoca en Dios (carácter, obras y bendiciones) y nos dice cómo vivir en relación íntima con Él.

1.1 Salomón, el tercer rey de Israel, hijo del gran rey David, reinó durante la época de oro de Israel. Cuando Dios le dijo que le concedería cualquier cosa que deseara, pidió un corazón entendido (1 Reyes 3.5–14). A Dios le agradó esta petición y no solo le dio sabiduría, sino también grandes riquezas, poder y una era de paz. Salomón construyó el glorioso templo de Jerusalén (1 Reyes 6) y escribió la mayor parte del libro de Proverbios. Su perfil se encuentra en 1 Reyes 4.

1.6 «Dichos profundos» son los que dejan interrogantes.

1.7 Uno de los tipos de individuos más molestos es el sabelotodo, alguien que tiene una opinión dogmática acerca de todo, cerrado a cualquier novedad, se irrita con la disciplina y se niega a aprender. Salomón llama insensato a esta clase de individuo. No sea un sabelotodo. En cambio, sea receptivo al consejo de otros, sobre todo a los que lo conocen bien y que le pueden dar consejos valiosos. Logre aprender de otros. Recuerde, solo Dios lo sabe todo.

1.7-9 En esta era de información, el conocimiento es abundante, pero hay falta de sabiduría. Sabiduría significa mucho más que simplemente saber mucho. Es una actitud básica que influye en cada aspecto de la vida. El fundamento de la sabiduría es temer a Dios: honrarlo y respetarlo, vivir maravillados por su poder y obedecer su Palabra. La fe en Dios debe ser la base para su comprensión del mundo, sus actitudes y sus acciones. Confíe en Dios y Él lo hará profundamente sabio.

1.8 Nuestras acciones hablan más fuerte que nuestras palabras. Esto es especialmente cierto en casa. Los niños aprenden valores, moral y prioridades al observar todos los días cómo actúan y reaccionan sus padres. Si estos muestran una profunda reverencia y dependencia en Dios, los niños captarán esas actitudes. Permítales que vean su reverencia por Dios. Enséñeles a vivir con rectitud al darle a la adoración un lugar importante en su familia y al leer la Biblia juntos.

1.10-19 El pecado atrae porque ofrece una vía rápida hacia la prosperidad y nos hace sentir como si fuéramos uno de la multitud. Cuando nos dejamos llevar por los demás y nos negamos a escuchar la verdad, nuestros apetitos se vuelven en amos y haremos cualquier cosa para satisfacerlos. Pero el pecado, si bien es atractivo, es mortal. Debemos aprender a elegir, no en base a una apariencia deslumbrante o de un placer a corto plazo, sino de acuerdo a los efectos a largo plazo. A veces esto significa evitar a quienes quieren incitarnos a realizar actividades que sabemos que son malas. No podemos ser amigos del pecado sin esperar que se afecte nuestra vida.

1.19 Darse a la codicia es una de las trampas seguras de Satanás. Comienza cuando planta la sugerencia de que no podemos vivir sin cierta posesión o más dinero. Luego ese deseo aviva su propio fuego hasta convertirse en una obsesión que lo consume todo. Pídale a Dios sabiduría para reconocer cualquier deseo codicioso antes de que lo destruya. Dios le ayudará a superarlo.

1.20 La ilustración de la sabiduría clamando en las calles es una personificación, una figura literaria para hacer que la sabiduría cobre vida para nosotros. La sabiduría no es un ser aislado, es la mente de Dios revelada. Al leer acerca del ministerio terrenal de Jesucristo, vemos la sabiduría en plena acción. A fin de comprender la forma en que podemos volvernos sabios, debemos escuchar a la sabiduría que nos llama e instruye en el libro de Proverbios (véase el cuadro del capítulo 14). Para leer el llamado de la sabiduría en el Nuevo Testamento, véanse 2 Timoteo 1.7 y Santiago 1.5. Asegúrese de no rechazar el ofrecimiento de sabiduría que Dios le hace.

1.22 En el libro de Proverbios, «simples» e insensatos no son los que tienen deficiencias mentales, sino deficiencias del carácter (tales como rebelión, haraganería o ira). El insensato no es demente, sino incapaz de reconocer lo justo de lo injusto, el bien del mal.

1.23-28 Dios desea mucho abrir su corazón y comunicarnos sus pensamientos. Para recibir su consejo, debemos estar dispuestos a escuchar. No podemos permitir que la soberbia obstaculice nuestro camino. La soberbia es pensar que nuestra sabiduría y nuestros deseos son superiores a los de Dios. Si pensamos que sabemos más que Él o sentimos que no necesitamos su dirección, hemos caído en una soberbia necia y desastrosa.
1.31,32 Muchos proverbios señalan que el «fruto de su camino» será las consecuencias que la gente experimentará en esta vida. Ante la disyuntiva de elegir la sabiduría de Dios o persistir en independencia rebelde, muchos deciden seguir solos. Los problemas que tales personas se crean terminarán destruyéndolos. No pase por alto el consejo de Dios, aun cuando este sea doloroso para el presente. Le guardará de mayor dolor en el futuro.

Capítulo 2

2.3–6 La sabiduría viene de dos modos: es un regalo de Dios y una búsqueda activa. El punto de partida de la sabiduría es Dios y su Palabra revelada, la fuente de «el conocimiento y la inteligencia» (2.6). En ese sentido, la sabiduría es su regalo para nosotros. Pero únicamente se la otorga a quien con sinceridad la busca. La sabiduría de Dios está escondida de los rebeldes y necios, exige un esfuerzo para encontrarla y usarla. La senda hacia la sabiduría es difícil. Cuando estamos en ella, descubrimos que la verdadera sabiduría es la de Dios y que Él nos guiará y recompensará nuestra búsqueda sincera y persistente.

Persona
Papel
Referencia
Cómo practicaron la sabiduría
PERSONAS QUE EN LA BIBLIA SE LES LLAMÓ «SABIAS»
La descripción especial de «sabio» se emplea para doce personas importantes en la Biblia. Pueden ser ejemplos útiles en nuestra búsqueda de sabiduría.
José
Líder sabio
Hechos 7.10
Se preparó para una sequía mayor. Ayudó a gobernar Egipto.

Moisés
Líder sabio
Hechos 7.20–22
Aprendió toda la sabiduría egipcia, luego se graduó en las lecciones de sabiduría de Dios para sacar a Israel de Egipto.

Bezaleel
Artista sabio
Éxodo 31.1–5
Diseñó y supervisó la construcción del tabernáculo y sus utensilios en el desierto.

Josué
Líder sabio
Deuteronomio 34.9
Aprendió observando a Moisés, obedeció a Dios, guió al pueblo a la tierra prometida.

David
Líder sabio
2 Samuel 14.20
Nunca permitió que sus errores lo alejaran de la fuente de la sabiduría: temor de Dios.

Abigail
Esposa sabia
1 Samuel 25.3
Administró bien su casa a pesar de su esposo malhumorado y malvado.

Salomón
Líder sabio
1 Reyes 3.5–14; 4.29–34
Supo qué hacer aun cuando muy a menudo fracasó en poner en práctica su propia sabiduría.

Daniel
Consejero sabio
Daniel 5.11, 12
Conocido como un hombre que estaba en comunión con Dios. Solucionó problemas complejos con la ayuda de Dios.

Magos
Aprendices sabios
Mateo 2.1–12
No solo recibieron el discernimiento especial de que Dios visitaría la tierra, sino que lo verificaron personalmente.

Esteban
Líder sabio
Hechos 6.8–10
Organizó la distribución de la comida a las viudas griegas. Predicó el evangelio a los judíos.

Pablo
Mensajero sabio
2 Pedro 3.15, 16
Pasó su vida hablando del amor de Dios a todos los que querían escuchar.

Cristo
Joven sabio Salvador sabio Sabiduría de Dios
Lucas 2.40, 52 1 Corintios 1.20–25
Su vida no solo fue perfecta, sino que murió en la cruz para salvarnos y hacer que el plan sabio de Dios de la vida eterna estuviera a nuestro alcance.

2.6,7 Dios nos da sabiduría y victoria, no por andar por la vida a la deriva ni por actuar irresponsablemente con sus dones y recursos. Si somos fieles y conservamos claro en nuestra mente el propósito en la vida, Él nos guardará del orgullo y la avaricia.

2.9,10 La sabiduría surge de un proceso de crecimiento constante. Primero, debemos confiar y honrar a Dios. Segundo, debemos darnos cuenta de que la Biblia nos revela la sabiduría de Dios. Tercero, debemos tomar una serie de buenas decisiones para toda la vida y evitar peligros morales. Cuarto, al tomar decisiones erróneas o pecaminosas, debemos aprender de nuestros errores y recuperarnos. La gente no desarrolla todos los aspectos de la sabiduría de inmediato. Por ejemplo, muchos tienen más agudeza de ingenio que discreción. Otros tiene más conocimiento que sentido común. Pero podemos orar para obtener todos los aspectos de la sabiduría y lograr desarrollarlos en nuestra vida.

2.11 Discreción es la habilidad para diferenciar el bien del mal. Le permite al creyente detectar motivos malvados en los hombres (2.12) y mujeres (2.16). Cuando lo practicamos, nos ayuda a evaluar el curso de acción y sus consecuencias. Para algunos es un regalo, la mayoría lo desarrolla para hacer decisiones sabias cada día. Hebreos 5.14 enfatiza que podemos autoprepararnos a fin de tener discreción.

2.16,17 Una mujer extraña es una seductora o prostituta. Dos de los pecados más difíciles de resistir son la soberbia y la inmoralidad sexual. Ambos son seductores. La soberbia dice: «Me lo merezco». El deseo sexual dice: «Lo necesito». En combinación, su llamado es mortal. En efecto, dice Salomón, solo confiando en la fortaleza de Dios podemos superarlos. La soberbia apela a una cabeza vacía, la tentación sexual a un corazón vacío. Al mirar a Dios, podemos llenar nuestra mente de su sabiduría y nuestros corazones con su amor. No permita que lo engañen, recuerde lo que Dios dice acerca de lo que usted es y lo que debería ser. Pídale fortaleza para resistir estas tentaciones.

Capítulo 3

3.3 La misericordia y la verdad son dos cualidades importantes del carácter. Ambas involucran acciones así como también actitudes. Una persona misericordiosa no solo siente amor, además actúa con lealtad y responsabilidad. Una persona veraz no solo cree la verdad, también trabaja para lograr justicia para otros. Palabras y pensamientos no son suficientes, nuestras vidas revelan si en verdad somos misericordiosos y veraces. ¿Están sus acciones a la altura de sus actitudes?

3.5,6 Apoyes da la idea de poner todo su peso sobre algo, descansando y confiando en esa persona o cosa sobre la cual uno se apoya. Cuando tenemos alguna decisión importante que tomar, a veces nos sentimos que no podemos confiar en nadie, ni siquiera en Dios. Sin embargo, Él sabe lo que es mejor para nosotros. ¡Incluso juzga mejor que nosotros para saber lo que queremos! Debemos confiar en Él completamente en todas las decisiones que tomemos. Esto no significa que debamos dejar de pensar con cuidado ni menospreciar la capacidad de razonamiento que Dios nos ha dado. Significa, sin embargo, que no nos creamos sabios ante nuestros ojos. Siempre debemos estar dispuestos a escuchar y a que la Palabra de Dios y consejeros sabios nos enmienden. Lleve en oración sus decisiones a Dios. Utilice la Biblia como guía y luego siga la dirección de Dios. Él hará sus caminos derechos al encaminarlo y protegerlo.

3.6 Para recibir la dirección de Dios, dice Salomón, debemos colocarlo a Él en el primer lugar de nuestra vida. Esto significa entregarle cada esfera de la vida. Alrededor de mil años después, Jesús enfatizó esta misma verdad (Mateo 6.33). Analice sus valores y prioridades. ¿Qué es importante para usted? ¿En qué esferas reconoce a Dios? ¿Cuál es el consejo de Él? Quizás usted ya reconoció a Dios en varios aspectos de su vida, pero las que intenta restringir o pasar por alto su influencia son las que le causarán dolor. Mantenga a Dios en el primer lugar en todo lo que haga. Entonces Él le guiará debido a que usted trabaja para llevar a cabo sus propósitos.

Referencia
La persona con sabiduría
Beneficios de la sabiduría
SABIDURÍA: VERDAD APLICADA
El libro de Proverbios nos habla de personas que tenían sabiduría y disfrutaron sus beneficios.
Proverbios 3; 4
Es leal
Vida larga, próspera

Instrucción de un padre
Es bondadosa
Apoyo de Dios y de la gente

Confía en el Señor
Reputación de buen juicio

Coloca a Dios en primer lugar
Éxito

Da las espaldas al mal
Salud, vitalidad

Distingue el bien del mal
Riquezas, honor, placer, paz

Escucha y aprende
Protección

Hace lo bueno
Proverbios 8; 9
Habla la sabiduría
Posee conocimiento y discreción
Riquezas, honor
Aborrece la soberbia, la arrogancia y la mala conducta
Justicia Rectitud
Respeta y teme a Dios
Vida
Da buenos consejos y tiene sentido común
Favor de Dios Aprendizaje constante
Ama la disciplina y es fácil de enseñar
Entendimiento
Conoce a Dios

3.9, 10 Primicias se refiere a la práctica de dar para el uso de Dios la primera y mejor porción de la cosecha (Deuteronomio 26.9–11). Muchas personas le dan a Dios las sobras. Si pueden donar algo, lo hacen. Muchos quizás sean sinceros y contribuyan con agrado, pero su actitud, sin embargo, indica lo contrario. Es mejor dar a Dios la primera parte de nuestras entradas. Esto demuestra que Dios, no las posesiones, tienen el primer lugar en nuestra vida y que nuestros recursos pertenecen a Él (solo somos administradores de los recursos de Dios). Dar primero a Dios nos ayuda a conquistar la ambición, administrar debidamente los recursos de Dios y nos abre la puerta para recibir sus bendiciones especiales.

3.11,12 Para muchas personas, castigo tiene una connotación negativa debido a que algunos de los que los aplican no son moderados. Dios, sin embargo, es la fuente del amor. No nos castiga porque disfrute hacernos sufrir, sino porque está muy preocupado por nuestra madurez. Sabe que para lograr ser moralmente fuertes y buenos, debemos aprender la diferencia entre el bien y el mal. Su amorosa disciplina nos permite hacerlo.

3.11,12 Es difícil saber cuándo Dios nos ha estado disciplinando, hasta que más tarde volvemos a mirar la situación pasada. Por supuesto, no todas las cosas malas que nos suceden provienen de Dios directamente. Pero si nos rebelamos en contra de Dios y nos negamos a arrepentirnos cuando Él identifica algún pecado en nuestra vida, es posible que Dios use la culpabilidad, las crisis y las malas experiencias para llevarnos de nuevo a Él. A veces, sin embargo, los tiempos difíciles surgen cuando no hay algún pecado flagrante en nuestra vida. Entonces nuestra respuesta debe ser paciencia, integridad y confianza de que Dios nos mostrará qué hacer.

3.16, 17 Proverbios tiene muchas declaraciones de gran peso sobre los beneficios de la sabiduría que incluyen una larga vida, riqueza, honra y paz. Si esto no le sucede a usted, ¿significa que tiene poca sabiduría? No necesariamente. En lugar de garantías, estas declaraciones son principios generales. En un mundo perfecto, la conducta sabia siempre llevará a estos beneficios. Incluso en nuestro mundo problemático, vivir con sabiduría casi siempre trae como resultado bendiciones obvias, pero no siempre. En ocasiones el pecado interviene y las bendiciones deben postergarse hasta que Jesús vuelva para establecer su Reino eterno. De ahí que «por fe andamos, no por vista» (2 Corintios 5.7). Podemos estar seguros de que la sabiduría, al final, nos llevará a donde hay bendiciones.

3.27,28 Postergar hacer lo bueno es una falta de consideración e injusticia, ya sea que se trate del pago de un préstamo, la devolución de una herramienta o el cumplimiento de una promesa. Retener lo que no nos corresponde destruye la confianza y crea grandes problemas. Sea tan entusiasta en hacer el bien como lo es para recibir el que le hacen a usted.

Capítulo 4

4.3, 4 Una de las más grandes responsabilidades de los padres es la de alentar a sus hijos a ser sabios. Aquí Salomón dice cómo su padre, David, lo alentó a buscar la sabiduría cuando era joven («tierno de edad») (véanse 1 Reyes 2.1–9 y 1 Crónicas 28, 29 para la recomendación completa de David hacia su hijo). Esto quizás motivó a que Salomón pidiera a Dios sabiduría por encima de cualquier otra cosa (1 Reyes 3.9). La sabiduría puede trasmitirse de padres a hijos, de generación en generación. Finalmente, por supuesto, toda sabiduría procede de Dios. Los padres solo pueden exhortar a sus hijos para que se vuelvan a Él. Si sus padres nunca se lo han enseñado, la Palabra de Dios actúa como una madre o un padre amoroso y compasivo para usted. Puede aprender de las Escrituras y así crear un legado de sabiduría a medida que enseñe a sus hijos.

4.5–7 Si quiere sabiduría, debe decidirse a ir en pos de ella. Una vez comenzado el camino, no importa cuán difícil se torne, se necesita determinación para no abandonar la búsqueda. Este no es un paso que se da una sola vez en la vida, sino un proceso diario de elección entre dos caminos: el del mal (4.14–17, 19) y el del bien (4.18). Nada es más importante o de mayor valor que esto.

4.7 David le enseñó a Salomón cuando era niño que buscar la sabiduría de Dios era lo más importante que podía hacer. Salomón aprendió bien la lección. Cuando Dios apareció ante el nuevo rey para concederle cualquier petición, Salomón eligió la sabiduría por encima de cualquier otra cosa. Nosotros también debemos hacer que la sabiduría de Dios sea nuestra primera opción. No tenemos que esperar a que Él aparezca ante nosotros. Con valor podemos pedirle sabiduría hoy mediante la oración. Santiago 1.5 nos asegura que Dios concederá dicha petición.

4.13-17 Incluso los amigos pueden hacerle caer. Para muchos les resulta difícil aceptar que los amigos y conocidos quizás los tienten a hacer algo malo. Los jóvenes desean aceptación, por lo tanto, no quieren confrontar ni criticar a un amigo por planes o acciones erróneas. Muchos otros incluso no quieren ver cómo las acciones de sus amigos los meten en problemas. Si bien debemos aceptar a otros, necesitamos un saludable escepticismo acerca de la conducta humana. Cuando se dé cuenta de las malas influencias, proceda con cuidado. No permita que sus amigos lo hagan caer en pecado.

Comienza con
Sabiduría de Dios
Respetar y apreciar a Dios por lo que Él es. Reverenciar y temer al Dios todopoderoso en agradecimiento.
ESTRATEGIA PARA UNA VIDA EFICAZ
Requiere
Aplicación moral
Confiar en Dios y su Palabra. Permitir que su Palabra nos hable personalmente. Estar dispuestos a obedecerlo.
Requiere
Aplicación práctica
Actuar en la dirección de Dios en la entrega diaria.
Se obtiene
Vida eficaz
Experimentar lo que Dios hace con nuestra obediencia.
4.23-27 Nuestro corazón, nuestros sentimientos de amor y deseos, dicta en gran manera cómo vivimos debido a que siempre encontramos el tiempo para hacer lo que disfrutamos. Salomón nos dice que tengamos cuidado con nuestros afectos, que nos aseguremos y concentremos en esos deseos que nos mantendrán en el buen camino. Asegúrese de que sus afectos lo lleven hacia la dirección correcta. Ponga límites a sus deseos: no vaya detrás de todo lo que vea. Mire hacia adelante, mantenga sus ojos fijos en la meta, no se desvíe en lo que le puede conducir a pecar.
Capítulo 5

5.3 Esta «mujer extraña» es una prostituta. Por diferentes razones, Proverbios contiene muchas advertencias en contra de las relaciones sexuales ilícitas. En primer lugar, el encanto de una prostituta se utiliza como un ejemplo de cualquier tentación para hacer el mal o para abandonar la búsqueda de sabiduría. En segundo lugar, la inmoralidad sexual de cualquier tipo fue y sigue siendo extremadamente peligrosa. Destruye la vida familiar. Desgasta nuestra capacidad de amar. Degrada a los seres humanos y los convierte en objetos. Puede ocasionar enfermedades. Puede dar como resultado hijos no deseados. Tercero, la inmoralidad sexual va en contra de la ley de Dios.

5.3-8 Toda persona debería estar en guardia en contra de los que usan la adulación o zalamería (labios que destilan miel) que la llevará a pecar. El mejor consejo es tomar un desvío y aun evitar la conversación con tales personas.

5.11-13 Al final de su vida, será muy tarde para pedir consejo. Cuando el deseo se activa plenamente, la gente no quiere consejo, sino satisfacción. El mejor momento para aprender sobre los peligros y el disparate de ir tras las relaciones sexuales ilícitas (o cualquier cosa perjudicial) es mucho antes de que aparezca la tentación. Es más fácil resistir si la decisión ya se ha tomado de antemano. No espere para ver qué sucede. Prepárese para la tentación y decida ahora lo que hará cuando tenga que enfrentarla.

5.15 «Bebe el agua de tu misma cisterna» es una ilustración de la fidelidad en el matrimonio. Significa disfrutar el cónyuge que Dios le ha dado. En tierras desérticas, el agua es valiosa, y un pozo es la posesión más importante de una familia. En la época del Antiguo Testamento se consideraba un crimen robar agua de un pozo ajeno, así como era un crimen tener relaciones sexuales con la mujer de otro hombre. En ambos casos el ofensor ponía en peligro la salud y seguridad de una familia.

5.15-21 En contraste con la mayor parte de lo que leemos, vemos y oímos hoy, este pasaje exhorta a las parejas a buscar en su cónyuge satisfacción y compañerismo para toda la vida. Muchas tentaciones se presentan a los cónyuges para que abandonen al otro por la excitación y los placeres que se encuentran en cualquier otra parte cuando el matrimonio se vuelve monótono. Sin embargo, Dios ordenó el matrimonio y lo santificó, y solo dentro de esta relación de compromiso se puede encontrar la satisfacción y el amor verdaderos. No permita que lo mejor que Dios tiene para usted se desperdicie en la ilusión de pastos más verdes de otro lugar. Por el contrario, regocíjese con su cónyuge y entréguense a Dios y el uno al otro.

5.18-20 No era la intención de Dios de que la fidelidad en el matrimonio fuera aburrida, sin vida, sin placer y monótona. Las relaciones sexuales son regalo que Dios da a la gente casada para su goce mutuo. La verdadera felicidad surge cuando decidimos buscar el placer en la relación que Dios nos ha dado o nos dará, y comprometernos para hacerlo agradable para nuestro cónyuge. El verdadero peligro es dudar de que Dios nos conoce y se preocupa por nosotros. Entonces puede ser que nos resintamos por su tiempo y busquemos placer sexual imprudentemente, sin su bendición.

5.19 Véase Cantar de los cantares 4 donde encontrará paralelos con esta expresión franca del gozo del placer sexual en el matrimonio.

Capítulo 6

6.1-5 Estos versículos no van en contra de la generosidad, sino en contra de excedernos en el uso de los recursos financieros y actuar en una forma tan irresponsable que nos conduzca a la pobreza. Es importante mantener un balance entre la generosidad y la buena mayordomía. Dios quiere que ayudemos a nuestros amigos y al necesitado, pero no promete cubrir los costos de cada compromiso irresponsable que hagamos. Debemos actuar con responsabilidad para que así nuestras familias no sufran.

6.6–11 Esos últimos momentos de sueño son deliciosos, los saboreamos mientras nos resistimos a comenzar un nuevo día de trabajo. Proverbios nos advierte en contra de ceder ante la tentación de la pereza, de dormir en lugar de trabajar. Esto no significa que nunca debamos descansar. Dios les dio a los judíos el día de reposo, un día a la semana de descanso y restauración. Pero no deberíamos descansar cuando deberíamos trabajar. Se usa a la hormiga como ejemplo porque utiliza su energía y recursos económicos. Si la pereza nos hace olvidar nuestras responsabilidades, la pobreza muy pronto será un obstáculo para que podamos tomar el descanso legítimo que debemos disfrutar.

6.20-23 Es natural y bueno para los niños, a medida que maduran, ir independizándose poco a poco de sus padres. Sin embargo, los adultos jóvenes, deben cuidarse de no tener oídos sordos para sus padres: rechazar su consejo cuando más lo necesitan. Si usted lucha con una decisión o busca un consejo, analícelo con sus padres o con otros adultos mayores que lo conozcan bien. Los años de experiencia que le llevan de ventaja pueden haberles dado la sabiduría que usted busca.

6.25 Considere la codicia de la hermosura (lujuria) como una señal de peligro en camino. Cuando nota que se siente atraído a una persona del sexo opuesto o se preocupa con pensamientos sobre ella, sus deseos pueden llevarlo a pecar. Entonces, pida a Dios que lo ayude a cambiar sus deseos antes de que el pecado lo atraiga.

6.25-35 Algunas personas argumentan que no es malo quebrantar la ley de Dios en contra del pecado sexual si nadie resulta herido. La verdad es que siempre alguien resulta herido. Los cónyuges se devastan. Los hijos se hieren. Las mismas parejas, aun cuando escapen de enfermedades o embarazos no deseados, sufren las consecuencias. Pierden su capacidad de cumplir sus compromisos, sentir el deseo sexual, confiar y franquearse por completo a otra persona. Las leyes de Dios no son arbitrarias. No prohíben una diversión buena y sana. Más bien nos previenen para que no nos destruyamos cuando llevamos a cabo acciones irresponsables o al adelantarnos al tiempo de Dios.

Capítulo 7

7.6–23 A pesar de que este consejo va dirigido a los hombres jóvenes, también las mujeres jóvenes deberían prestarle atención. La persona que no tiene propósito en la vida es ingenua (7.7). Sin meta o dirección, la vida vacía es inestable, vulnerable a muchas tentaciones. Aun cuando el joven de este pasaje no sabe hacia dónde va, la mujer seductora sabe a dónde lo quiere llevar. Tome nota de sus estrategias: está vestida para provocar a los hombres (7.10), su acercamiento es atrevido (7.13), lo invita a su casa (7.16–18), con astucia resuelve cada una de sus objeciones (7.19, 20), lo persuade con palabras aduladoras (7.21), lo atrapa (7.23). Para combatir la tentación, asegúrese de que su vida esté llena de la Palabra y de la sabiduría de Dios (7.4). Reconozca las estrategias de la tentación y huya de ellas rápidamente.

7.25-27 Existen pasos definidos que puede dar para evitar los pecados sexuales. En primer lugar, proteja su mente. No lea libros, no mire fotografías ni aliente fantasías que estimulen deseos equivocados. Segundo, aléjese de ambientes y amigos que lo tienten a pecar. Tercero, no piense solo en el momento, considere las consecuencias. La emoción de hoy puede ser la ruina del mañana.

Capítulo 8

8.1ss El llamado de la sabiduría se contrasta con el de la adúltera del capítulo 7. La sabiduría se ilustra como una mujer que nos guía (8.1–13) y nos hace tener éxito (8.14–21). La sabiduría estaba presente en la creación y trabaja con el Creador (8.22–31). Dios aprueba a quienes escuchan el consejo de la sabiduría (8.32–35). Los que la pasan por alto aman la muerte (8.36). La sabiduría debe afectar cada aspecto de nuestra vida, de principio a fin. Asegúrese de abrir todos los rincones de su vida a la dirección de Dios.

8.13 Mientras más se respete y teme a Dios, más se odiará el mal. El amor a Dios y el amor al pecado no pueden coexistir. Albergar pecados secretos significa que tolera el mal en usted. Rompa definitivamente con el pecado y comprométase por entero con Dios.

8.22–31 Dios dice que la sabiduría es primaria y fundamental. Es la base sobre la que se edifica la vida. Tal vez Pablo y Juan hicieron alusión a algunas de las declaraciones de Salomón con respecto a la sabiduría para describir la presencia de Cristo en la creación del mundo (Colosenses 1.15–17; 2.2, 3; Apocalipsis 3.14).

Capítulo 9

9.1 Las siete columnas son en sentido figurado. No se refieren a siete principios de la sabiduría. En la Biblia, el número siete representa totalidad y perfección. Este versículo establece poéticamente que la sabiduría no carece de nada: es completa y perfecta.

9.1ss La sabiduría y la insensatez (necedad) se ilustran en este capítulo como unas jóvenes rivales, cada una preparando una fiesta e invitando a las personas. Sin embargo, la sabiduría es una mujer de carácter responsable, mientras que la insensatez es una prostituta que sirve comida robada. La sabiduría apela primero a la mente, la insensatez a los sentidos. Es más fácil estimular los sentidos, pero el gozo de la insensatez es temporal. En contraste, la satisfacción que da la sabiduría dura para siempre.

9.1–5 El banquete descrito en este capítulo presenta algunos paralelos importantes con el banquete que Jesús describió en una de sus parábolas (Lucas 14.15–24). Quizás muchos querían ir, pero nunca lo hicieron porque les desvió algo que en ese momento les pareció importante. No permita que nada se vuelva más importante que su búsqueda de Dios.

9.7–10 ¿Es usted un escarnecedor (burlador) o un sabio? Lo puede decir por la forma en que responde a la crítica. En vez de contestar rápida y agresivamente o devolver con astucia la crítica, escuche lo que se le está diciendo. Aprenda de sus críticos, este es el camino a la sabiduría. La sabiduría comienza cuando conocemos a Dios. Le da un propósito a la vida porque Él la creó. Conocer a Dios no solo es saber datos sobre su persona, sino permanecer en temor reverente y tener comunión con Él. ¿Quiere en verdad ser sabio? Conozca cada vez más a Dios. (Si desea más información sobre cómo llegar a ser sabio, véanse Santiago 1.5; 2 Pedro 1.2.)

9.14–17 Hay algo hipnótico y tóxico en la maldad. Un pecado nos lleva a querer más. Una conducta pecaminosa parece ser más apasionante que la vida cristiana. De ahí que muchos echen a un lado todo pensamiento acerca del suntuoso banquete de la sabiduría (9.1–6) para comer la comida robada de la insensatez, la ramera. No se engañe: el pecado es peligroso. Antes de desear el fruto prohibido, eche un buen vistazo a quienes lo comieron y vea lo que les sucedió. 

Capítulo 10

10.2 Algunas personas acarrean infelicidad al elegir tesoros malhabidos. Por ejemplo, el vehemente deseo de satisfacción puede hacer algo que destruye sus oportunidades de alcanzar alguna vez la felicidad. Los principios que Dios establece para una vida recta llevan consigo una felicidad duradera, debido a que nos guían hacia una buena conducta que perdura a pesar de nuestros sentimientos siempre cambiantes.

10.3 Proverbios está lleno de versículos que contrastan los justos con los impíos. Estas frases no tienen el propósito de aplicarse en forma universal a cada persona y a cada situación. Algunas personas, por ejemplo, sufren hambre. Más bien su propósito es el de comunicar la verdad general de que la vida de la persona que busca a Dios, a la larga, es mejor que la del impío (que termina en la ruina). Estas declaraciones no son promesas rigurosas, sino verdades generales. Además, un proverbio como este da por sentado un gobierno justo que se preocupa del pobre y el necesitado, la clase de gobierno que Israel debió tener (véase Deuteronomio 24.17–22). Un gobierno corrupto bloquea a menudo los planes de los justos.

10.4,5 Cada día tiene veinticuatro horas llenas de oportunidades para crecer, servir y ser productivos. Es muy fácil desperdiciar el tiempo, permitiendo así que la vida se nos escape de las manos. En vez de eso, niéguese a ser un perezoso, utilizando las horas dedicadas a un trabajo productivo en dormir o perder el tiempo. Vea el tiempo como un regalo de Dios y aproveche las oportunidades para vivir con diligencia para Él.

10.18 Al odiar a otra persona puede volverse mentiroso o insensato. Si trata de ocultar su odio, terminará mintiendo. Si calumnia a la otra persona y luego se comprueba que estaba equivocado, es un insensato. La única salida es admitir sus sentimientos de odio ante Dios. Pídale que cambie su corazón para que lo ayude a amar en vez de odiar.

10.20 Las palabras de una buena persona son valiosas («plata escogida»). Muchos consejos malos valen menos que pocos consejos buenos. Es fácil obtener opiniones de gente que nos dirá solo lo que piensan que nos agradará, pero tal consejo es inservible. En vez de ello, busquemos a los que hablan con la verdad, aun cuando duela. Piense en las personas a las que les pide consejos. ¿Qué espera escuchar de ellas?

10.22 Dios dota a algunas personas con la capacidad personal y financiera para responder a las necesidades de los demás. Si estas personas se percataran de por qué Dios las bendice y si todas utilizaran sus medios para hacer la voluntad de Dios, el hambre y la pobreza se erradicarían. La riqueza es una bendición únicamente si la utilizamos conforme al propósito de Dios.

10.24 El impío teme a la muerte. Los que no creen en Dios por lo general la temen y con mucha razón. En contraste, los creyentes desean la vida eterna y la salvación de Dios, sus esperanzas serán recompensadas. Este versículo brinda una opción: se vuelven realidad o sus temores o sus deseos. Decide rechazar a Dios y vivir a su manera o acepta a Dios y le sigue.

Capítulo 11

11.4 Día de la ira se refiere a la muerte o al tiempo cuando Dios pida cuentas a todas las personas. En el día del juicio, cada uno comparecerá solo, responsable de todas sus acciones. En ese momento, ninguna cantidad de riquezas comprará la reconciliación con Dios. Solo contará nuestro amor y obediencia a Él.

11.7, 8 Este versículo, al igual que 10.3, hace un contraste entre los dos caminos de la vida, pero no tiene el propósito de aplicarlo en forma universal a todas las personas en cada circunstancia. No significa que el pueblo de Dios nunca tendrá problemas o luchas. Si una persona sigue la sabiduría de Dios, sin embargo, Él puede rescatarla del peligro, mientras que el impío caerá en sus propias trampas. Aun si una persona buena sufre, puede tener la certeza que a la larga recibirá el rescate de la muerte eterna.

11.9 Las palabras pueden usarse ya sea como armas o como herramientas, hiriendo relaciones o edificándolas. Es triste, pero a menudo es más fácil destruir que construir, y mucha gente han usado más comentarios destructivos que edificantes. Todas las personas con las que se encuentre hoy bien pueden ser o un lugar de demolición o una oportunidad para construir. Sus palabras le distinguirán. ¿Serán armas de destrucción o herramientas de construcción?

11.14 Un buen líder necesita y utiliza consejeros sabios. La perspectiva y el entendimiento de una persona se ve severamente limitado. Quizás no tenga todos los hechos ni lo pueden cegar los prejuicios, las impresiones erróneas ni las emociones. Para ser un buen líder en casa, en la iglesia o en el trabajo, busque el consejo de los demás y sea receptivo a sus sugerencias. Luego, después de considerar todos los hechos, haga su propia decisión.

11.19 La justicia conduce a la vida porque quien la sigue vive a plenitud cada día. Además, por lo general tiene una vida más larga cuando lo hacen bien debido a dietas adecuadas, ejercicio y descanso. También, los que van hacia la vida eterna no necesitan temer a la muerte (Juan 11.25). Por contraste, el malvado no solo va tras la muerte eterna, sino además no sigue la verdadera vida en la tierra.

11.22 El atractivo físico sin la razón pronto se marchita. Debemos buscar las cualidades que nos ayuden a tomar decisiones sabias, no solo las que mejoran la apariencia. No todos los que tienen una buena figura son agradables para convivir o trabajar con ellos. No es malo cuidar el cuerpo y la apariencia, pero también necesitamos desarrollar nuestra habilidad para pensar.

11.24,25 Estos dos versículos presentan una paradoja: nos volvemos ricos al ser generosos. El mundo dice que se guarde todo lo posible, pero Dios bendice a los que dan con liberalidad de sus posesiones, tiempo y energías. Cuando damos, Dios nos suple cada vez más para que demos más. También, dar nos ayuda a obtener una buena perspectiva de nuestras posesiones. Para comenzar, nos damos cuenta de que nunca fueron realmente nuestras, sino que Dios nos las dio a fin de utilizarlas en ayudar a otros. ¿Qué obtenemos entonces al dar a otros? Libertad de la esclavitud de nuestras posesiones, el gozo de ayudar a los demás y la aprobación de Dios.

11.29 Uno de los recursos más grandes que Dios nos da es la familia. Nos proporciona aceptación, aliento, dirección y consejo. Ocasionar problemas a la familia, ya sea por ira o por un deseo exagerado de independencia, es una necedad porque nos privamos de todo lo que ella nos proporciona. En su familia, luche por la sanidad, comunicación y comprensión.

11.30 Una persona sabia es un modelo de una vida llena de significado. Como un árbol atrae gente a su sombra, su sentido de propósito atrae a otros que quieren conocer cómo también ellos pueden encontrar su significado. Obtener sabiduría para sí mismo, entonces, puede ser el primer paso para guiar a la gente a Dios. Esto es importante porque nos mantiene en contacto con Dios mientras que ofrece a los demás vida eterna.

11.31 Contrario a la opinión popular, nadie peca y se sale con la suya. El justo recibe recompensa por su fe. Al impío se le castiga por sus pecados. No piense ni por un momento que «no importa», ni que «nadie lo sabrá», ni que «no nos atraparán» (véase además 1 Pedro 4.18).

Capítulo 12

12.1 Si usted no quiere aprender, puede asistir a la escuela por años y no aprender nada. Pero si quiere que lo enseñen, no hay fin para lo que puede aprender. Esto incluye estar dispuesto a aceptar la disciplina y la corrección, y aprender de la sabiduría de otros. Una persona que rechaza la crítica constructiva tiene un problema de soberbia. Tal persona no puede aprender mucho.

12.3 Afirmar significa tener éxito. El verdadero éxito viene solo a los que hacen lo que es bueno. Sus esfuerzos soportan la prueba del tiempo. Entonces, ¿qué clase de éxito da la impiedad? Todos conocemos personas que engañaron para pasar el curso o para pagar menos impuestos. ¿Es esto fracaso? ¿Y qué hay con la persona que pasa por alto los compromisos familiares y maltrata a los trabajadores, pero llega muy lejos en los negocios? Estos éxitos aparentes son temporales. Se compran a expensas del carácter. Los que engañan se vuelven cada vez más deshonestos, y los que hieren a otros se vuelven insensibles y crueles. A la larga, una conducta perversa no lleva al éxito, conduce a más impiedad. El verdadero éxito no compromete la integridad personal. Si usted no tiene éxito para las normas de Dios, no ha alcanzado el verdadero éxito.

12.13 Prevaricación de labios es torcer los hechos para apoyar las declaraciones que expresan. Los que hacen esto quedarán atrapados en sus propias mentiras. Pero para alguien que siempre dice la verdad, los hechos, pura y llanamente, ofrecen una defensa firme. Si descubre que siempre debe defender sus acciones ante usted mismo y los demás, quizás su honestidad es menor de lo que debería ser .

12.16 Cuando alguien se enoja y lo insulta, es natural devolver el insulto. Pero esto no resuelve nada y solo acrecienta el problema. En vez de ello, mantenga la calma y responda lenta y prudentemente. Su respuesta positiva logrará resultados positivos. Proverbios 15.1 dice: «La blanda respuesta quita la ira».

12.19 La verdad es eterna y oportuna, se aplica hoy y siempre. Debido a que está conectada con el carácter inalterable de Dios, también es inalterable. Piense en un momento en los siglos que han pasado desde que estos proverbios se escribieron. Considere las interminables horas que se han pasado estudiando con cuidado cada frase de las Escrituras. La Biblia ha pasado la prueba del tiempo. Debido a que Dios es la fuente de la verdad, puede usted confiar en su Palabra como guía.

12.21 Esta es otra verdad general, pero no universal. A pesar de que a los justos le acontecen cosas malas, tienen la capacidad de ver oportunidades en sus problemas y avanzar. El malvado, sin la sabiduría de Dios, no tiene la capacidad de enfrentar sus problemas. (Si desea más información sobre las verdades generales que no tienen el propósito de ser declaraciones universales, véanse las notas a 3.16, 17; 10.3; 11.7, 8.)

12.23 Los cuerdos tienen una discreta confianza. Los inseguros o desconfiados necesitan dar pruebas, pero los cuerdos no necesitan demostrar nada. Saben que son capaces, así que pueden realizar su trabajo. Cuídese de sacarlo a relucir. Si es modesto, quizás los demás no se den cuenta al principio, pero después lo respetarán mucho más.

12.27 El diligente utiliza con sabiduría las posesiones y los recursos, el indolente los desperdicia. El desperdicio se ha convertido en un modo de vida para los que viven en la tierra de la abundancia. Pero el desperdicio es signo de pereza. Haga buen uso de todo lo que Dios le ha dado y aprécielo.

12.28 Para muchos, la muerte es una puerta oscura al final de su vida, un corredor a un destino desconocido y temido. Pero para el pueblo de Dios, la muerte es un sendero brillante que conduce a una vida nueva y mejor. Entonces, ¿por qué tememos la muerte? ¿Es debido al sufrimiento que esperamos, a la separación de los seres queridos, a la sorpresa que involucra? Dios nos puede ayudar a controlar esos temores. Él nos ha mostrado que la muerte solo es otro paso en la vida eterna continua que comenzamos cuando decidimos seguirlo.

Capítulo 13

13.3 Usted no está graduado en dominio propio si aún no controla lo que dice. Las palabras pueden herir y destruir. Santiago reconoció esta verdad cuando declaró: «La lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!» (Santiago 3.5). Si usted desea tener dominio propio, comience con su lengua. Deténgase y piense antes de reaccionar o hablar. Si logra controlar este miembro diminuto pero poderoso, puede controlar el resto de su cuerpo (véase el cuadro del capítulo 26).

13.6 Viviendo en justicia es como asegurar la vida. Cada vez que hacemos el bien se pone en marcha otras oportunidades que son para bien. Las decisiones para hacer el mal siguen el mismo patrón, pero en dirección opuesta. Cada decisión que toma en obediencia a la Palabra de Dios traerá un gran sentido del orden a su vida, mientras que cada decisión que tome en desobediencia traerá confusión y destrucción. Las decisiones que tome reflejarán su integridad. La obediencia produce la mayor seguridad y protección.

13.10 «Estaba equivocado» o «Necesito consejo» son frases difíciles de expresar porque requieren humildad. La soberbia es un ingrediente presente en todas las peleas. Incrementa el conflicto y divide a la gente. La humildad, por el contrario, sana. Cuídese de la soberbia. Si se ve a menudo enredado en discusiones, examine si hay soberbia en su vida. Sea receptivo a los consejos de los demás, pida ayuda cuando la necesite y esté dispuesto a admitir sus faltas.

13.13 Dios nos creó, nos conoce y nos ama. Entonces, solo tiene sentido escuchar sus instrucciones y hacer lo que Él dice. La Biblia es su Palabra infalible para nosotros. Es como el manual del propietario de un automóvil. Si obedece las instrucciones de Dios, «avanzará bien» y descubrirá su poder para la vida. Si las pasa por alto, tendrá inconvenientes, accidentes y fracasos.

13.17 En los días de Salomón, los reyes tenían que depender de mensajeros para obtener información de su país. Los mensajeros tenían que ser confiables. Una información incierta podía provocar un derramamiento de sangre. El mensaje confiable sigue siendo vital. Si el mensaje recibido difiere al enviado, los matrimonios, los negocios y las relaciones diplomáticas pueden verse muy afectadas. Es muy importante elegir bien sus palabras y evitar ponerse en acción hasta que entienda con claridad lo que la otra persona quiso decir.

13.19 Que «el deseo cumplido» sea bueno o malo depende de la naturaleza de sus anhelos. «Regocija el alma» alcanzar metas útiles, pero no todas las metas son dignas de perseguirse. Cuando pone su corazón en algo, puede perder la capacidad de evaluarlo de una manera objetiva. Su deseo ciega su juicio y puede mantener una relación indebida, una compra inútil o un plan mal concebido. La fidelidad es una virtud, pero la necedad no.

13.20 El viejo refrán: «Una manzana podrida pudre todo el barril», se aplica a menudo a las amistades y con mucha razón. Nuestros amigos y compañeros nos afectan, en ocasiones profundamente. Tenga cuidado a quién escoge como su mejor amigo. Pase tiempo con amigos que le gustaría parecerse a ellos, porque sin duda usted y sus amigos se parecerán cada vez más entre sí.

13.20 Cuando la mayoría de los individuos necesitan consejos, recurren en primer lugar a sus amigos, porque lo aceptan y por lo general están de acuerdo con ellos. De ahí que no puedan tener la capacidad de ayudarlos con problemas difíciles. Nuestros amigos se parecen tanto a nosotros, que quizá no tengan alguna respuesta que no hayamos escuchado ya. Por el contrario, debemos escuchar los consejos de gente mayor y más sabia. La gente sabia ha tenido mucha experiencia a lo largo de la vida y ha tenido éxito. No temen decir la verdad. ¿Quiénes son los sabios, la gente piadosa que puede advertirle de los peligros que hay más adelante?

13.23 Los pobres son a menudo víctimas de una sociedad injusta. La tierra de un hombre pobre quizás sea buena para cultivar, pero leyes injustas pueden robarle de su propia cosecha. Este proverbio no toma la pobreza a la ligera ni le guiña el ojo a la injusticia, simplemente describe lo que ocurre a menudo. Debemos hacer lo que podamos para luchar en contra de la injusticia de cualquier tipo. Nuestros esfuerzos quizás no parezcan adecuados, pero es alentador saber que al final la justicia de Dios prevalecerá.

13.24 No es fácil para un padre amoroso disciplinar a su hijo, pero es necesario. La responsabilidad más grande que Dios da a los padres es criar y dirigir a sus hijos. La falta de disciplina pone en duda el amor del padre debido a que muestra despreocupación por el desarrollo del carácter del niño. Disciplinar a los hijos evita un desastre de gran alcance. Sin corrección, los niños crecen sin un claro entendimiento del bien y del mal, y con poca dirección en sus vidas. No tema disciplinar a sus hijos. Es un acto de amor. Recuerde, sin embargo, que sus esfuerzos no pueden hacer a sus hijos sabios. ¡Solo los alientan a buscar la sabiduría de Dios por encima de cualquier cosa!

Capítulo 14

14.4 Cuando un campesino no tiene buey para arar, no hay comida en el granero. La única manera de guardar su vida libre de gente problemática es mantenerse alejado de ella. Pero si se aísla de la gente, es inservible. Si vive su vida solo, esta no tiene sentido. En vez de evitar a otros, debemos servirlos, hablarles de nuestra fe y trabajar por la justicia. ¿Es su vida limpia, pero vacía? ¿O da muestras de que sirve a Dios con todo el corazón?

14.6 Todos conocemos a los escarnecedores, personas que se burlan de cualquier palabra de instrucción o consejo. Nunca encuentran sabiduría, debido a que no la toman en serio. La sabiduría viene de manera fácil a los que prestan atención a la gente experimentada y a Dios. Si la sabiduría que necesita no le llega con facilidad, quizás su actitud sea la barrera.

14.9 Es muy raro encontrar en la actualidad buena voluntad. Conductores iracundos se miran malhumorados entre sí en las calles. La gente se pelea por ser la primera en la fila. Tanto patrones como empleados disgustados exigen sus derechos. Pero el lazo de unión del pueblo de Dios debe ser la buena voluntad. Los de buena voluntad piensan lo mejor de los demás y suponen que otros tienen buenos motivos e intentan hacer lo que es debido. Cuando alguien lo contraríe y sienta que su presión sanguínea comienza a subir, pregúntese: «¿Cómo puedo mostrarle buena voluntad a esta persona?»

14.12 El «camino que al hombre le parece derecho» parece ofrecer muchas opciones y demanda pocos sacrificios. Sin embargo, cuando nos encontramos con elecciones fáciles, deberíamos echarles una segunda mirada. ¿Acaso es atractiva esta solución porque me permite ser perezoso? ¿Porque no me obliga a cambiar mi estilo de vida? ¿Porque no tiene límites morales? La buena opción a menudo requiere trabajo arduo y sacrificio. No se deje seducir por aparentes atajos que parecen buenos, pero que al final conducen a la muerte.

14.29 La impaciencia de espíritu puede ser como un fuego incontrolable. Nos puede consumir a nosotros y a todo lo que esté a su paso. El enojo divide a la gente. Nos empuja a tomar decisiones precipitadas que solo provocan amargura y culpabilidad. A pesar de todo, el enojo en sí no es malo. Es una reacción legítima ante la injusticia y el pecado. Cuando sienta que comienza a enojarse, analice la causa. ¿Está reaccionando ante una situación o acción provocada por el mal y quiere enmendarla? ¿O responde egoístamente a un insulto personal? Ore que Dios lo ayude a controlar su espíritu impaciente, canalizando sus sentimientos en acción eficaz y conquistando el enojo egoísta mediante la humildad y el arrepentimiento.

14.31 Dios tiene una preocupación especial por el pobre. Insiste en que los que tienen bienes materiales deben ser generosos con los que están en necesidad. Ayudar a los pobres no solo es una sugerencia de la Biblia, sino un mandato que pude requerir un cambio de actitud de su parte (véanse Levítico 23.22; Deuteronomio 15.7, 8; Salmos 113.5–9; 146.5–9; Isaías 58.7; 2 Corintios 9.9; Santiago 2.1–9).

Capítulo 15

15.1 ¿Ha tratado alguna vez de discutir en un susurro? Es también difícil discutir con alguien que insiste en contestar de manera suave. En otras palabras, una voz y palabras acaloradas casi siempre provocan una respuesta airada. Para aplacar la ira y buscar la paz, escoja palabras amables.

15.3 Tal parece que en ocasiones Dios deja que el mal ande sin freno en el mundo. Y nos preguntamos si siquiera se percata de él. Pero Dios lo ve todo con claridad: las acciones y las intenciones malvadas que las provocan(15.11). No es un simple observador indiferente. Está preocupado y activo en nuestro mundo. Ahora mismo, su obra quizás no se vea ni se sienta, pero no se dé por vencido. Algún día borrará el mal y castigará a los malvados, del mismo modo que establecerá el bien y recompensará a los que hacen su voluntad.

15.14 El alimento de nuestras mentes es tan importante como el de nuestros cuerpos. La clase de libros que leemos, la gente con la que hablamos, la música que escuchamos y las películas que vemos forman parte de nuestra dieta mental. Use discernimiento porque lo que alimente su mente influirá en su total salud y bienestar. Por lo tanto, un fuerte deseo para descubrir la verdad es muestra de sabiduría.

15.15 Las actitudes dan color a toda la personalidad. No siempre podemos decidir lo que nos va a suceder, pero podemos decidir qué actitud tomar ante cada situación. El secreto para un corazón contento es llenar nuestras mentes con pensamientos verdaderos, puros y amorosos. Pensamientos que abarcan las cosas buenas de la vida (Filipenses 4.8). Este fue el secreto de Pablo cuando lo encarcelaron y puede ser el nuestro cuando nos enfrentemos a las luchas de la vida diaria. Analice sus actitudes y luego examine lo que permite que entre en su mente y en lo que decide ocuparse. Quizás necesite hacer algunos cambios.

15.17–19 La «vereda de los rectos» no siempre parece fácil (15.19), pero analice las alternativas: odio (15.17), contienda (15.18) y pereza (15.19) causan problemas que los hombres buenos no tienen que enfrentar. En comparación, su vida es un camino suave, nivelado, porque está construido sobre una base sólida de amor por Dios.

15.22 Los que tienen una visión de túnel, los que están atrapados en una sola forma de pensar, tal vez pierdan el buen camino debido a que cierran su mente a nuevas opciones. Necesitamos la ayuda de los que pueden ampliar la visión y perspectiva. Busque el consejo de los que lo conocen y tienen una rica experiencia. Construya una red de consejeros. Luego sea receptivo a nuevas ideas y esté dispuesto a evaluar las sugerencias con cuidado. Sus planes serán más firmes, con más posibilidades de éxito.

15.28 El justo piensa sus respuestas antes de hablar. El impío no espera para hablar porque no le importan los efectos que provoquen sus palabras. Es importante tener algo que decir, pero es también importante pensar antes lo que vamos a decir. ¿Mide con cuidado sus palabras o lanza sus pensamientos sin preocuparse del impacto que tendrán?

Capítulo 16

16.1 «Mas de Jehová es la respuesta de la lengua» significa que el resultado final de nuestras disposiciones está en las manos de Dios. Si esto es así, ¿para qué decidir? Al hacer la voluntad de Dios, debe haber camaradería entre nuestros esfuerzos y el control de Dios. Él quiere que usemos nuestras mentes, que busquemos el consejo de los demás y que tomemos decisiones. Sin embargo, los resultados están en sus manos. Entonces, las disposiciones nos ayudan a hacer las cosas de acuerdo con el propósito de Dios. A medida que viva para Él, pídale dirección cuando tome decisiones y luego actúe de acuerdo a ellas confiando en Dios.

16.2 «Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión». La gente puede buscar explicaciones racionales para todo si no tienen normas para juzgar el bien y el mal. Siempre podemos probar que tenemos razón. Antes de poner en marcha cualquier decisión, pregúntese: (1) ¿Está esta decisión en armonía con la verdad de Dios? (2) ¿Dará resultados bajo las condiciones de la vida real? (3) ¿Agrada a Dios mi actitud?

16.3 Hay diferentes formas de fracasar al encomendar a Dios cualquier cosa que hagamos. Algunos solo encomiendan su trabajo de manera superficial. Dicen que su proyecto es para Dios, pero en realidad es para ellos mismos. Otros tienden a dar a Dios el control temporal de sus intereses, solo para quitárselo en el momento en que las cosas dejan de marchar de la manera en la que esperaban. Aun así hay otros que encomiendan su tarea por completo a Dios, pero no ponen ningún esfuerzo de su parte. Debemos mantener un balance: confiar en Dios como si todo dependiera de Él, mientras que trabajamos como si todo dependiera de nosotros. Piense en un esfuerzo específico en el que esté involucrado ahora. ¿Lo ha encomendado al Señor?

16.4 Este versículo no quiere decir que Dios creó a algunas personas impías, sino más bien que Dios utiliza incluso las actividades de los impíos para llevar a cabo sus buenos propósitos. Dios es infinito y nosotros somos finitos. No importa cuán maravillosos sean nuestros intelectos, nunca comprenderemos del todo a Dios. Pero podemos aceptar por fe que Él es todopoderoso, todo amoroso y perfectamente bueno. Podemos creer que Él no es la causa del mal (Santiago 1.13, 17). Y podemos confiar en que no hay cabos sueltos en su sistema de juicio. El mal es una condición temporal en el universo. Un día Dios lo destruirá. Mientras tanto, utiliza las intenciones malvadas para sus buenos propósitos (véase Génesis 50.20).

16.5 La altivez es la voz interna que susurra: «Mi manera es la mejor». Eso es resistir al liderazgo de Dios y creer que se es capaz de vivir sin su ayuda. Cuando se vea queriendo hacer algo a su manera y menospreciando a otras personas, la altivez tira de usted. Solo cuando elimina la altivez, Dios puede ayudarlo a convertirse en lo que Él quiso que usted fuera.

16.7 Queremos agradar a otras personas y en ocasiones haremos casi cualquier cosa para ganar su aprobación. Sin embargo, Dios nos dice que es mejor depositar nuestra energía en tratar de agradarle a Él. Nuestro esfuerzo pacificador, por lo general, nos hará más atractivos a quienes nos rodean, incluso a los enemigos. Pero aun si esto no sucediera, no hemos perdido nada. Seguimos complaciendo a Dios, el único que en verdad importa.

16.11 Ya sea que vendamos o que compremos, que produzcamos un artículo o que ofrezcamos un servicio, sabemos lo que es o no justo. A veces nos sentimos presionados a ser injustos para avanzar o sacar más provecho. Pero si queremos obedecer a Dios, no hay términos medios: Dios demanda honestidad en cada transacción comercial. Ninguna explicación racional encubrirá la práctica de un negocio sucio. La honradez y la justicia no siempre son fáciles, pero es lo que Dios demanda. Pídale discernimiento y fortaleza para ser siempre honrado y justo.

16.18 Los soberbios toman muy poco en cuenta sus debilidades ni se anticipan a los impedimentos. Piensan que están por encima de las flaquezas de la gente común. Con este estado mental es muy fácil que las mentiras los atrapen. Es irónico, pero los soberbios pocas veces se dan cuenta de que la soberbia es su problema, a pesar de que quienes los rodean están muy conscientes de ello. Pregunte a alguien de su confianza si su deseo de autocomplacencia lo ha cegado a las señales de advertencia. Quizás esto lo ayude a evitar una caída.

16.22 Durante siglos, la gente buscó la fuente de la juventud, un manantial que le daría vida eterna y vitalidad. Nunca se encontró. Sin embargo, la sabiduría de Dios es una fuente de vida que puede hacer feliz, saludable y viva a una persona para siempre. ¿Cómo? Cuando vivimos mediante la Palabra de Dios, Él limpia los efectos mortales del pecado (véase Tito 3.4–8) y la esperanza de la vida eterna con Él nos da una perspectiva gozosa en nuestra vida actual. La fuente de la juventud era un simple sueño, pero la fuente de la vida es una realidad. La decisión es suya. La sabiduría de Dios lo puede iluminar o el peso de su propia necedad lo puede arrastrar.

16.26 «El alma del que trabaja, trabaja para sí» significa que no importa cuán difícil ni pesado encontremos el trabajo, nuestro apetito es un incentivo para seguir. El hambre hace que uno trabaje para satisfacer esa necesidad.

16.31 Los hebreos creían que una vida larga era una señal de la bendición de Dios; por lo tanto, el cabello blanco y la edad avanzada eran buenos. Mientras que la gente joven se enorgullece de su fortaleza, los ancianos se regocijan de sus años de experiencia y de sabiduría práctica. El cabello blanco no es señal de desgracia que debe cubrirse, sino una corona de honra. Cuando usted se dirija a un anciano, hágalo con respeto.

16.32 El dominio propio es superior a la conquista. El éxito en el trabajo, escuela o vida de hogar puede arruinarlo una persona que ha perdido el control de su temperamento. De modo que es una gran victoria personal controlar el temperamento. Cuando sienta que está a punto de explotar, recuerde que perder el control puede causar una pérdida de lo que más quiere.
16.33 La suerte casi siempre se utilizó en ambientes ceremoniales y era un método usual para determinar la voluntad de Dios. Muchos sucesos importantes ocurrieron como consecuencia a echar suertes, incluyendo la identificación de Acán como el hombre que pecó (Josué 7.14), la repartición de la tierra prometida entre las diferentes tribus (Josué 14.2) y la selección del primer rey de la nación (1 Samuel 10.16–26).

 

Capítulo 17

17.3 Se requiere de un intenso calor para purificar el oro y la plata. De manera similar, a menudo se requiere del calor de las pruebas para que los cristianos sean purificados. A través de las pruebas, Dios nos muestra lo que hay en nosotros y quita cualquier cosa que se atreviese para que podamos confiar completamente en Él. Pedro dice: «Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo» (1 Pedro 1.7). Así que cuando surjan tiempos difíciles en su camino, dése cuenta de que Dios desea utilizarlos para refinar su fe y purificar su corazón.

17.5 Pocos actos son tan crueles como burlarse de los menos afortunados, pero muchos lo practican porque les hace sentirse bien ser mejores o tener más éxito que otros. Escarnecer al pobre es burlarse del Dios que los creó. También nos burlamos de Dios cuando ridiculizamos al débil o a los que son diferentes o a cualquiera. Cuando note que menosprecia a los demás solo por diversión, deténgase y piense en el que los creó.

17.8 Salomón no disculpa el soborno (véase 17.15, 23), sino que hace una observación acerca de cómo las cosas actúan en el mundo. El soborno puede hacer que la gente obtenga lo que quiere, pero la Biblia lo condena claramente (Éxodo 23.8; Proverbios 17.23; Mateo 28.11–15).

17.9 Este proverbio menciona que deberíamos perdonar de buena voluntad a los que han pecado contra nosotros. Olvidar las ofensas es necesario en cualquier relación. Es tentador, sobre todo en una discusión, sacar a la luz todos los errores que la otra persona cometió. Amar, sin embargo, mantiene la boca cerrada, aunque esto sea difícil. Nunca trate de sacar a relucir algo en una discusión que no esté relacionado con el tema a discutir. Conforme crezcamos para llegar a ser iguales a Cristo, adquiriremos la capacidad de Dios para olvidar los errores confesados del pasado.

17.17 ¿Qué clase de amigo es usted? Hay una gran diferencia entre conocer bien a alguien y ser un verdadero amigo. La evidencia más grande de una amistad genuina es la lealtad (amar «en todo tiempo») (véase 1 Corintios 13.7), estar listo para ayudar en los momentos de aflicción o de luchas personales. Demasiadas personas son amigos en los buenos tiempos. Permanecen a nuestro alrededor cuando la amistad los ayuda y nos dejan cuando ya no sacan algún provecho de la misma. Piense en sus amigos y analice la lealtad que les ofrece. Sea la clase de amigo fiel que la Biblia describe.

17.22 Estar alegre es estar listo para recibir a otros con una bienvenida, una palabra de aliento, un entusiasmo por la tarea entre manos y una perspectiva positiva hacia el futuro. Tales personas se reciben como medicina que alivia el dolor.

17.24 Si bien hay cosas que decir por tener grandes sueños, este proverbio señala la necedad de perseguir fantasías (tener ojos que «vagan hasta el extremo de la tierra», véase 12.11). ¡Cuánto mejor es alinear sus metas con las de Dios, ser la clase de persona que Él quiere que sea! Quizás tales metas (sabiduría, honestidad, paciencia, amor) no parezcan atractivas, pero determinarán su futuro eterno. Dedique tiempo para pensar en sus sueños y metas, y asegúrese de que abarcan las áreas que en verdad importan de la vida.

17.27, 28 Este proverbio destaca varios beneficios de guardar silencio: (1) es lo mejor si no tiene nada valioso que decir; (2) le da la oportunidad de escuchar y aprender; (3) le da algo en común con los sabios. Asegúrese de utilizar momentos de silencio para pensar y escuchar para que así cuando hable, tenga algo importante que decir.

Capítulo 18

18.8 Es tan difícil negarse a escuchar un chisme como lo es rechazar un postre delicioso. Probar un simple bocado de cualquiera de los dos crea un deseo de obtener más. Usted puede resistirse a los rumores de la misma manera que una persona que está a dieta rechaza el dulce, ni siquiera abra la caja. Si no da la primera mordida al chisme, no dará la segunda ni la tercera.
18.11 Al imaginar que su riqueza es su defensa fuerte, los ricos están lamentablemente equivocados. El dinero no proporcionará seguridad, hay demasiadas formas de perder su poder. El gobierno puede dejar de respaldarlo, pueden robarlo los ladrones, la inflación puede quitar parte de su valor. Sin embargo, Dios nunca pierde su poder. Siempre es confiable. ¿Dónde ha depositado su esperanza para la seguridad, en una riqueza insegura o en Dios el que siempre permanece fiel?

18.13, 15, 17 En estas concisas declaraciones, hay tres principios básicos para tomar grandes decisiones: (1) obtenga todos los hechos antes de decidir; (2) esté abierto a nuevas ideas; (3) asegúrese de escuchar ambos lados de la historia antes de juzgar. Todos los principios se centran en buscar información adicional. Esto es un trabajo difícil pero necesario, de lo contrario la única alternativa que nos queda es el prejuicio: juzgar antes de conocer todos los hechos.

18.22 Este versículo establece que es bueno estar casado. El énfasis que se hace hoy en la libertad individual está mal encaminado. Individuos firmes son importantes, pero también lo son los matrimonios sólidos. Dios creó el matrimonio para que lo disfrutemos, y declaró que era bueno. Este es uno de los tantos pasajes de la Biblia que nos muestra al matrimonio como una creación de Dios positiva y feliz (Génesis 2.21–25; Proverbios 5.15–19; Juan 2.1–11).

18.23 Este versículo no aprueba el insulto al pobre. Simplemente describe un hecho desafortunado de la vida. Es malo que los ricos traten a los menos afortunados con desdén y arrogancia, y Dios juzgará esas acciones con severidad (véase 14.31).

18.24 La soledad está en todas partes. Mucha gente hoy en día se siente aislada o apartada de los demás. Estar en una multitud solo logra que la gente esté más consciente de su aislamiento. Todos necesitamos amigos que estén cerca, que escuchen, que se preocupen y brinden ayuda cuando se requiera, en las buenas y en las malas. Es mejor tener un amigo así que docenas de conocidos superficiales. En vez de desear poder encontrar un verdadero amigo, procure ser uno de ellos. Existen personas necesitadas de su amistad. Pida a Dios que se las revele y luego acepte el reto de ser un verdadero amigo.

Capítulo 19

19.1 La integridad es más valiosa que la riqueza, pero la mayoría de las personas no actúan como si lo creyeran. Temen tanto no conseguir todo lo que quieren, que están dispuestas a pagar cualquier precio con tal de incrementar su riqueza: hacer trampa en los impuestos, robar en las tiendas o a los empleadores, retener el diezmo, negándose a dar. Pero cuando conocemos y amamos a Dios, nos damos cuenta que un nivel bajo de vida, o incluso la pobreza, es un pequeño precio que hay que pagar por la integridad personal. ¿Muestran sus acciones que sacrifica su integridad para incrementar su riqueza? ¿Qué cambios necesita hacer para corregir sus prioridades?
19.2 A menudo vamos presurosos a través de la vida, avalanzándonos de cabeza a lo desconocido. Mucha gente se casa sin saber lo que puede esperar de su pareja ni de la vida matrimonial. Otros prueban las relaciones sexuales ilícitas o las drogas sin considerar las consecuencias. Algunos se arrojan a trabajos sin evaluar si tienen la capacidad para realizarlos. No corra hacia lo desconocido. Asegúrese de que comprende las cosas en las que se está metiendo y a dónde quiere ir antes de dar el primer paso. Si aun así parece desconocido, asegúrese de seguir a Dios.

19.8 ¿Es bueno amarse uno mismo? Sí, ¡cuando está en juego su alma! Este proverbio no se refiere a la persona egoísta que ama y protege sus intereses mezquinos y que hará cualquier cosa para servirles. En vez de eso, alienta a los que en verdad se preocupan de ellos mismos al punto de buscar sabiduría.

19.16 Los mandamientos que nos han dicho que debemos cumplir son los que se encuentran en la Palabra de Dios, tanto los Diez Mandamientos (Éxodo 20) como los demás pasajes de instrucción. Obedecer lo que Dios nos enseña en la Biblia es guardarnos. Desobedecer es destruirnos.

19.17 Aquí Dios se identifica con el pobre al igual que Jesús lo hace en Mateo 25.31–46. Como nuestro Creador, Dios nos valora, sin importar si somos ricos o pobres. Cuando ayudamos a los pobres, mostramos honor tanto al Creador como a su creación. Dios acepta nuestra ayuda como si se la hubiéramos ofrecido directamente a Él.

19.23 Aquel que confía en Dios «no será visitado de mal» debido a sus buenos hábitos, estilo de vida y a veces mediante la intervención directa de Dios. Sin embargo, el temor de Jehová no siempre nos protege del peligro de esta vida. Siguen sucediéndoles cosas malas a la gente que ama a Dios. Este versículo no es una promesa universal, sino un principio general. Describe lo que sucedería si en este mundo no hubiera pecado y lo que sucederá en la tierra nueva cuando los creyentes fieles estarán para siempre bajo la protección de Dios.

19.24 «Mete su mano en el plato» se refiere a la costumbre de comer de un mismo plato que se pasaba de persona en persona y donde cada uno estiraba su mano y tomaba su porción. Este proverbio dice que algunas personas son perezosas aun para llevarse la comida a la boca.
19.25 Existe una gran diferencia entre la persona que aprende de la crítica y la que se niega a aceptar la corrección. La forma de responder ante la crítica determina si hemos crecido o no en sabiduría. La próxima vez que alguien lo critique, esmérese por escuchar atento todo lo que le dice. Usted puede aprender algo.

Capítulo 20

20.3 Una persona que tiene confianza plena en su fuerza no necesita alardear. Una persona valiente de verdad no necesita buscar oportunidades para probar su valor. Una mujer llena de recursos descubre cómo salir de una pelea. Un hombre paciente evitará tomar represalias. Es imposible para los hombres insensatos mantenerse alejados de las peleas. Las personas de carácter sí pueden. ¿Qué clase de persona es usted?

20.4 Sin duda, ha escuchado advertencias similares: si no estudias, no pasarás el examen; si no ahorras, no tendrás dinero cuando lo necesites. Dios quiere que nos anticipemos a las necesidades futuras y nos preparemos para ellas. No podemos esperar que Él venga a rescatarnos cuando nos hemos acarreado los problemas por falta de planificación y acción. Él nos abastece, pero además espera que seamos responsables.
20.9 Nadie está exento del pecado. En cuanto confesamos nuestro pecado y nos arrepentimos, las acciones y los pensamientos pecaminosos comienzan a retroceder en nuestra vida. Todos necesitamos una limpieza continua, una vez tras otra. Agradezca a Dios porque Él la ofrece mediante su misericordia cuando la pedimos. Haga de la confesión y del arrepentimiento una parte regular de sus conversaciones con Dios. Dependa de Él en cada momento para la limpieza que necesita.
20.23 «Pesas falsas» se refiere a las balanzas adulteradas que un comerciante puede utilizar a fin de engañar a sus clientes. La deshonestidad es un pecado difícil de evitar. Es muy fácil hacer trampa si pensamos que nadie nos ve. Sin embargo, la falta de honradez afecta el mismo corazón de una persona. Hace que nadie confíe en él y que este no confíe en nadie. A la larga lo hace incapaz de conocerse a sí mismo o de relacionarse con los demás. No tome la deshonestidad a la ligera. Incluso la porción más pequeña contiene suficiente porción de engaño para matar su vida espiritual. Si existe alguna deshonestidad en su vida, dígaselo ahora mismo a Dios.

20.24 A menudo los sucesos de nuestra vida nos confunden. Hay muchas cosas que nunca comprenderemos. Otras se colocarán en su lugar en el futuro cuando miremos y veamos cómo Dios trabajaba. Este proverbio nos aconseja que no nos preocupemos si no comprendemos todo lo que sucede. En vez de eso, confiemos en que Dios sabe lo que hace, incluso si su intención no es clara para nosotros. Véase Salmo 37.23 donde se nos da una promesa que nos asegura que Dios dirige nuestras vidas.
20.25 Voto de consagración significa su intención de dar algo como ofrenda a Dios. Consagración denota apartar algo para uso religioso. Este proverbio puntualiza lo malo que es hacer un voto a la ligera y luego reconsiderarlo. Dios toma los votos con seriedad y demanda que se lleven a cabo (Deuteronomio 23.21–23). A menudo tenemos buenas intenciones cuando hacemos un voto porque queremos mostrar a Dios que estamos determinados a servirlo. Sin embargo, Jesús dice que es mejor no hacer promesas a Dios porque Él sabe lo difícil que son de cumplir (Mateo 5.33–37). Si usted sigue sintiendo que es importante hacer un voto, asegúrese de que ha considerado las consecuencias de quebrantarlo. (En Jueces 11, Jefté hizo una promesa temeraria de sacrificar a cualquiera que saliera para recibirle cuando regresara a casa. Llegado el momento, la primera que le recibió fue su hija.) Es mejor no hacer promesas, que hacerlas y más tarde querer cambiarlas. Incluso, es mejor analizar el costo de antemano y luego cumplirlas.
Capítulo 21

21.1 En los días de Salomón, los reyes poseían autoridad absoluta y a menudo se consideraban dioses. Este proverbio muestra que Dios, no los gobernantes terrenales, tiene la autoridad final sobre la política mundial. A pesar de que no se han dado cuenta, los reyes más poderosos de la tierra han estado siempre bajo el control de Dios. (Véase Isaías 10.5–8 para un ejemplo de un rey que Dios utilizó para sus propósitos.)

21.2 La gente puede encontrar una disculpa casi para todo, sin embargo Dios mira detrás de la excusa en busca de los motivos del corazón. A menudo tenemos que tomar decisiones en esferas de la vida donde las buenas acciones resultan difíciles de discernir. Nos ayudaría tomar tales decisiones tratando de identificar los motivos en primer lugar y luego preguntarnos: «¿Le complacerían a Dios mis verdaderas razones para hacer esto?» Él no se complace cuando hacemos cosas buenas solo para recibir algo a cambio.

21.3 Los sacrificios y ofrendas no son sobornos que le hacemos a Dios para que no mire nuestras fallas de carácter. Si nuestros tratos personales y de negocios no se caracterizan por la justicia, ninguna cantidad de generosidad en el plato de la ofrenda la compensará.

21.5 Llevar a cabo fielmente las tareas mundanas es un gran logro. Dicho trabajo se lleva a cabo con paciencia de acuerdo a un plan. La diligencia no surge de manera natural en la mayoría de la gente. Es el resultado de un carácter firme. No busque respuestas rápidas y fáciles. Sea un diligente siervo de Dios.

21.11,12 Por lo general, es mejor aprender de los errores de otros que de los propios. Podemos hacerlo al escuchar su consejo. Busque el consejo de otros en vez de lanzarse y aprender de la manera más difícil.

21.13 Deberíamos trabajar para satisfacer las necesidades de los pobres y protegerlos de sus derechos. Algún día quizás necesitemos dichos servicios.
21.20 Este proverbio habla acerca del ahorro para el futuro. Los créditos fáciles tienen a mucha gente viviendo al borde de la bancarrota. El deseo de mantener y acumular más, los empuja a gastar hasta el último centavo que ganan, y estiran su crédito hasta el límite. Pero cualquiera que gasta todo lo que tiene, consume más de lo que puede afrontar. Una persona sabia aparta dinero para cuando tenga menos. Dios aprueba la previsión y la restricción. El pueblo de Dios necesita examinar su estilo de vida para ver si lo que gasta complace a Dios o solo a él mismo.
21.27 La clase de alabanza («sacrificio») descrita en este proverbio no es mejor que un soborno. ¿Cómo trata la gente de sobornar a Dios? Puede ir a la iglesia, diezmar u ofrecerse como voluntario, no por amor ni devoción a Dios, sino porque esperan que Él los bendiga a cambio. Pero Dios deja bien en claro que desea obediencia y amor más que rituales religiosos (véanse 21.3; 1 Samuel 15.22). Dios no quiere únicamente nuestros sacrificios de tiempo, energía ni dinero. Quiere nuestros corazones: amor y devoción completos. Quizás sobornemos a la gente (21.14), pero no podemos sobornar a Dios.

21.31 Este proverbio se refiere a la preparación para la batalla. Todos nuestros preparativos son inútiles sin Dios, pero aun con su ayuda debemos hacer lo que nos corresponde y prepararnos. Su control de los resultados no anulan nuestras responsabilidades. Quizás Dios quiere que usted escriba un gran libro, pero antes debe aprender a escribir. A lo mejor Dios quiere usarlo en misiones foráneas, pero debe aprender el idioma. Dios llevará a cabo sus propósitos y lo usará si ha hecho su parte en prepararse.

Capítulo 22

22.4 Esta es una observación general aplicable sobre todo a un israelita obediente que viviera en el reino piadoso de Salomón. Sin embargo, algunos han sido mártires a corta edad y otros han entregado su riqueza en el nombre del Reino de Dios. El libro de Proverbios describe la vida como debe ser. No hace hincapié en las excepciones.

22.6 «Instruye al niño en su camino» es literalmente: «de acuerdo a su [el del niño] camino». Es natural que queramos criar a cada hijo o prepararlo de manera similar. Este versículo denota que los padres deberían discernir los puntos fuertes especiales e individuales que Dios le ha dado a cada uno de ellos. A la vez que no debemos condonar ni excusar la terquedad, cada niño tiene una inclinación natural que los padres pueden desarrollar. Al hablar con maestros, otros padres y abuelos seremos más capaces de discernir y desarrollar las capacidades de cada hijo.

22.6 Muchos padres quieren tomar todas las decisiones por sus hijos, pero esto los daña a la larga. Cuando los padres enseñan a sus hijos a tomar decisiones, no tienen que cuidar cada paso que estos den. Los padres saben que permanecerán en el buen camino porque ellos solos lo han decidido. Prepare a sus hijos para que escojan el camino correcto.

22.7 ¿Significa esto que nunca debe pedir prestado? No, sin embargo nos advierte a nunca pedir un préstamo sin examinar con cuidado su potencial para pagarlo. Un préstamo que pueda enfrentar es permitido, uno que no pueda enfrentar es esclavizante. Quien pide prestado debe darse cuenta que hasta que no pague el préstamo, será esclavo del individuo o institución que le prestó.

22.12 «Ciencia» se refiere a los entendidos, los que aman lo recto y hablan la verdad. Se necesita disciplina, determinación y trabajo arduo para vivir al estilo de Dios, pero Él protege y recompensa a los que se comprometen a seguirlo.

22.13 Este proverbio se refiere a la excusa que un perezoso podría utilizar para no trabajar. A nosotros nos parece graciosa, pero es así como, a menudo, nuestras excusas les parecen a otros. No racionalice la pereza. Asuma sus responsabilidades con seriedad y póngase a trabajar.

22.15 Los niños a menudo hacen cosas tontas y peligrosas solo porque no comprenden las consecuencias. La sabiduría y el sentido común no se transfieren a través de un buen ejemplo. Un niño aprende sabiduría cuando esta se enseña concienzudamente. «La vara de la corrección» representa todas las formas de disciplina o preparación. De la misma manera en que Dios nos capacita y corrige para hacernos mejores, así los padres deben disciplinar a sus hijos para que aprendan la diferencia entre el bien y el mal. En Proverbios 3.11, 12, léase cómo Dios nos corrige.

22.22,23 Este proverbio es un mensaje de esperanza para la gente que debe vivir y trabajar bajo la autoridad de líderes injustos y autoritarios. Es además una advertencia para los que disfrutan gobernar con mano de hierro. Algunas veces Dios interviene y destruye directamente a los tiranos. Con más frecuencia usa otros gobernantes para derrocarlos u ocasiona que el mismo pueblo oprimido se rebele en su contra. Si usted tiene una posición de autoridad en la iglesia, en el trabajo o en su casa, recuerde lo que le sucede a los tiranos. El liderazgo llevado mediante la bondad es más eficaz y dura más que uno impuesto por la fuerza.

22.24,25 Las personas tienden a parecerse a las que las rodean. Incluso en ocasiones hasta las características negativas desaparecen. La Biblia nos exhorta a ser cautelosos al elegir amigos. Seleccione personas con características que quisiera desarrollar en su propia vida.

22.26 Este versículo dice que es de sabios ser lentos para comprometerse o salir por fiador de las deudas de otros.

22.28 En Josué 13–21, la tierra se dividió y se marcaron los límites de cada tribu. Moisés ya había advertido al pueblo que cuando llegaran a la tierra prometida no debían engañar moviendo la marca que señalaba el límite para obtener más tierra a costa de sus vecinos (Deuteronomio 19.14; 27.17). Cambiar los límites políticos para que un grupo de votantes se beneficie y otro pierda es una forma moderna de mover las marcas de los linderos.

Capítulo 23

23.1-3 El punto central de este proverbio es que debemos tener cuidado cuando comamos con una persona importante o influyente porque esta puede tratar de sobornarnos. Nada bueno saldrá de esa comida.

23.4, 5 Todos hemos escuchado de gente que ha ganado millones de dólares y luego lo ha perdido todo. Hasta la persona promedio puede gastar una herencia, o un cheque, a la velocidad de un relámpago y tener muy poco que mostrar por ello. No desperdicie su tiempo persiguiendo tesoros terrenales efímeros. Por el contrario, acumule tesoros en el cielo, ya que los tales nunca se perderán. (Véase en Lucas 12.33, 34 la enseñanza de Jesús.)

23.6-8 En un lenguaje gráfico, el escritor nos advierte que no debemos envidiar el estilo de vida de los que se han enriquecido mediante tacañería y miseria, ni ganar su favor adulándolos. Su amistad es falsa. Solo lo usarán para su propio beneficio.

23.10, 11 El término defensor o redentor se refiere a alguien que tiene que volver a comprar a un pariente que ha caído en la esclavitud o aceptar la obligación de casarse con la viuda de un miembro de la familia (Rut 4.3–10). También a Dios se le llama Redentor (Éxodo 6.6; Job 19.25), pues libera a su pueblo de la esclavitud del pecado.

23.12 La mayoría de los que desean obtener la sabiduría son los que están dispuestos a oír. Escuchar a otros es señal de sabiduría, no de debilidad. La gente dispuesta a escuchar sigue aprendiendo y creciendo a través de su vida. Si rechazamos encerrarnos en nuestros esquemas, siempre lograremos expandir los límites de nuestro conocimiento.

23.13, 14 El tono sombrío de la disciplina aquí se compensa por el afecto expresado en el versículo 15. Sin embargo, muchos padres son totalmente reacios a disciplinar a sus hijos. Algunos temen dañar la relación, que sus hijos se resientan con ellos o que frenen el desarrollo de los mismos. Sin embargo, la corrección no matará a sus hijos, sino los previene de imprudencias que sí los pueden matar.

23.17,18 Cuán fácil es envidiar a los que nos aventajan libres de toda responsabilidad cristiana o de las leyes de Dios. A veces pareciera que llevan la delantera sin prestar atención a lo que Dios quiere. Pero a los que le siguen, Dios les promete esperanza y un maravilloso futuro aunque no lo obtengamos en esta vida.

23.29,30 El consuelo sedante del alcohol es solo temporal. El verdadero alivio surge cuando enfrentamos directamente la causa de la angustia y del dolor y nos volvemos a Dios para recibir paz. No se pierda en el alcohol; busque a Dios.

23.29–35 Israel era un país productor de vino. En el Antiguo Testamento, los lagares desbordando de vino nuevo se les consideraba una señal de bendición (3.10). Hasta de la sabiduría se ha dicho que ha puesto vino sobre su mesa (9.2, 5). Pero los escritores del Antiguo Testamento estaban alertados acerca de los peligros del vino. Deteriora los sentidos, limita el juicio cabal (31.1–9), disminuye la capacidad de control (4.17), destruye la eficiencia de una persona (21.17). Hacer del vino un fin en sí mismo, un medio de autoindulgencia o un escape de la vida es usarlo mal y promover las consecuencias de la borrachera.

Capítulo 24

24.5 El atleta que piensa las cosas, quien evalúa la situación y planea las estrategias, aventaja a su oponente físicamente más fuerte pero que no piensa. Y la sabiduría, no los músculos, es lo que sin dudas colocó al hombre a cargo del reino animal. Para tener un cuerpo fuerte hacemos ejercicios con regularidad y comemos bien. ¿Sufrimos lo mismo para desarrollar la sabiduría? Debido a que la sabiduría es parte vital de la fuerza, vale la pena alcanzarla.

24.6 En cualquier decisión fundamental relacionada con los estudios, el matrimonio, la profesión, los hijos, etc., no es un signo de debilidad pedir consejo. Se muestra necedad al no pedirlo. Busque buenos consejeros antes de tomar una gran decisión. Ellos les podrán ayudar a ver otras posibilidades y evaluar su elección.

24.8 Pensar hacer el mal puede ser tan perverso como hacerlo, ya que lo que piense determinará su acción. Si no se supervisan, los malos deseos nos conducirán a pecar. Dios quiere vidas puras, libres de pecado y pensar en el mal destruye la pureza aun cuando no se efectúe la mala acción. Quizás diga: «Entonces, ¿mejor continúo y lo hago porque ya lo pensé?» No. Usted ha pecado con su actitud, pero aún no ha dañado a otros. Deténgase en su camino y pida a Dios que lo perdone y le cambie el rumbo.

24.17, 18 El rey David, padre de Salomón, se negó a mirar con satisfacción maligna la muerte de Saúl, su enemigo de toda la vida (véase 2 Samuel 1). Por otro lado, la nación de Edom se regocijó cuando derrotaron a Israel y Dios la castigó (Abdías 12). Sentir satisfacción con la desdicha de otros es vengarse y colocarse en el papel de Dios, quien es el único Juez verdadero de toda la tierra (véase Deuteronomio 32.35).

24.26 Un beso en los labios era muestra de verdadera amistad. La gente a menudo piensa que su deber es torcer la verdad para no herir a un amigo. Pero el que da una respuesta sincera es un verdadero amigo.

24.27 Debemos hacer las cosas en el orden apropiado. Si un agricultor construye su casa en la primavera, pierde la temporada de plantar y se pasa un año sin alimentos. Si un hombre de negocios invierte su dinero en una casa mientras su negocio lucha por crecer, puede perder ambos. Es posible trabajar duro y aun así perderlo todo si el tiempo es inapropiado o si los recursos para llevarlo a cabo no están en su debido lugar.

24.29 Esta es la versión al revés de la Regla de Oro (véase Lucas 6.31). La venganza es la forma de actuar del mundo, pero no es la de Dios.

Capítulo 25

25.1 La historia del rey Ezequías se relata en 2 Reyes 18–20; 2 Crónicas 29–32 e Isaías 36–39. Fue uno de los pocos reyes de Judá que honró a Dios. En contraste, su padre Acaz literalmente clavó las puertas del templo para que permanecieran cerradas. Ezequías restauró el templo, destruyó los centros de idolatría y se ganó el respeto de las naciones vecinas, muchas de las cuales llevaron regalos a Dios debido a Ezequías. No es de sorprenderse que mandara a copiar y leyera estos proverbios ya que: «En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, buscó a su Dios, lo hizo de todo corazón y fue prosperado» (2 Crónicas 31.21).

25.6, 7 Jesús hizo de este proverbio una parábola (véase Lucas 14.7–11). No debemos buscar honor para nosotros mismos. Es mucho mejor que con fidelidad y discreción hagamos el trabajo que Dios nos ha encomendado. En la medida que otros perciban la calidad de nuestras vidas, dirigirán hacia nosotros su atención.

25.13 A menudo es muy difícil encontrar gente confiable de verdad. Un empleado fiel («mensajero») es puntual, responsable, honesto y trabajador. Esta valiosa persona ayuda a quitar algo de la presión que está sobre su patrón. Averigüe qué debe hacer para facilitar el trabajo de su patrón y realícelo.

25.14 La mayoría de las iglesias, organizaciones misioneras y grupos cristianos dependen de las ofrendas de la gente para mantener funcionando sus ministerios. Pero muchos de los que prometen dar, no lo hacen. La Biblia es muy clara acerca del efecto que esto tiene en los que trabajan en el ministerio. Si usted hace una promesa, cúmplala.

25.18 La mentira («falso testimonio») es cruel. Sus efectos pueden ser permanentes como los de una puñalada. La próxima vez que se sienta tentado a divulgar un pequeño chisme, imagínese que hiere a la víctima de esas declaraciones con una espada. Esta imagen puede impresionarlo de tal manera que guarde silencio.

25.21, 22 La venganza de Dios es más eficaz y sin embargo la más difícil de hacer. Pablo citó este proverbio en Romanos 12.19–21. En Mateo 5.44, Jesús nos animó a orar por los que nos dañan. Al devolver bien por mal, reconocemos a Dios como el que salda toda cuenta y confiamos en Él como nuestro Juez.

25.26 Aquí «el justo que cae delante del impío» significa echar a un lado las normas de lo que es bueno y lo que es malo. Ninguno que se acomoda con el impío puede ayudar a alguien.

25.27 Pensar en la gloria que se merece puede ser muy dañino. Puede amargarlo, desalentarlo o molestarlo, y no le dará la gloria que cree que debe ser suya. Aferrarse a lo que debería haber recibido quizás le ocasione la pérdida de la satisfacción de saber que hizo todo lo mejor que pudo.

25.28 Aun cuando los muros de la ciudad limitaban los movimientos de los habitantes, el pueblo estaba contento de tenerlos. Sin ellos hubieran sido vulnerables a los ataques de cualquier grupo de saqueadores que pasara. El dominio propio nos limita, pero se necesita porque nos permite estar seguros. Una vida sin control es vulnerable a toda clase de ataques del enemigo. Piense en el dominio propio como si fuera un muro construido para defenderlo y protegerlo.

Capítulo 26

26.4,5 Estos dos versículos parecen contradictorios. Pero el autor dice que no deberíamos tomar al necio en serio ni tratar de razonar con sus argumentos huecos. Esto solo lo enorgullecerá y se dispondrá a ganar la discusión. A veces no debería siquiera tratar de contestar a un necio, porque no hay manera de penetrar en su mente cerrada. Es más, bajaría al nivel de esa persona si decide contestar. Tal tipo de persona abusará de usted y se verá tentado a responder de la misma manera. Existen otras situaciones donde su sentido común le dirá que responda a fin de exponer el orgullo y disparate del necio.

26.7 En la boca del necio, un proverbio se vuelve inútil como una pierna paralizada. Algunos son tan ciegos que no adquirirán mucha sabiduría por leer estos proverbios. Solo los que quieren ser sabios tienen la actitud receptiva necesaria para sacar el mejor provecho de ellos. Si queremos aprender de Dios, Él responderá y derramará su corazón en nosotros (1.23).

Capítulo 27

27.6 ¿Quién preferiría la herida de un amigo al beso de un enemigo? Cualquiera que considerare la fuente. Un amigo que se preocupa por usted sinceramente quizás tenga que darle consejos que a veces son desagradables, pero usted sabe que es por su bien. Un enemigo, en contraste, puede susurrarle palabras dulces y alegremente mandarlo camino a la ruina. Tendemos a escuchar lo que queremos oír, aun si el único que lo va a decir es un enemigo. El consejo de un amigo, por doloroso que sea, es mucho mejor que el beso de un enemigo.

27.15,16 Las críticas rencillosas, una lluvia constante de consejos indeseados, es una forma de tortura. La gente critica porque piensa que no la comprenden. Sin embargo, la crítica impide la comunicación en vez de ayudarla. Cuando se sienta tentado a enredarse en este hábito destructivo, deténgase y examine sus motivos. ¿Le preocupa más usted mismo, salirse con la suya, tener la razón, que la persona a la que pretende ayudar? Si en verdad le preocupan los demás, piense en una forma más eficaz de comunicación. Sorpréndalos con palabras de paciencia y amor, y espere a ver qué sucede.

27.17 Existe una agudeza mental que surge de estar con gente buena. Y una unión de opiniones pueden ayudar a ver las ideas con más claridad, a refinarlas y convertirlas en razonamientos brillantes. Esto requiere de compañeros de discusión que se reten el uno al otro y que estimulen el pensamiento: personas que se enfoquen en la idea sin inmiscuir sus egos en la discusión; personas que sepan cómo atacar la idea y no al pensador. Dos amigos que presentan sus ideas juntos pueden ayudarse mutuamente para ser más perspicaces.

27.18 Con todos los problemas y preocupaciones que tiene un líder es fácil que descuide a la gente que más merece su atención: los empleados fieles y voluntarios (esos que cuidan la higuera). La gente que está detrás de usted, esa que trabaja duro y le ayuda a realizar la labor, merece disfrutar sus éxitos. Asegúrese de que en toda su preocupación, planificación y organización no se olvide de la gente que más lo ayuda.

27.21 La alabanza prueba a una persona, así como las altas temperaturas prueban al metal. ¿Cómo lo afecta la alabanza? ¿Se afana para obtenerla? ¿Trabaja con más vehemencia después de obtenida? Su actitud hacia la alabanza dice mucho acerca de su carácter. La alabanza no domina a la gente íntegra. Armoniza con sus convicciones internas y cumple su deber ya sea que la alaben o no por ello.

27.23-27 Como la vida es corta y la fortuna incierta, deberíamos ser más diligentes en lo que hacemos con nuestras vidas. Deberíamos actuar con previsión, dando una atención responsable a nuestros hogares, familias y profesiones. Deberíamos ser mayordomos responsables, como un granjero con sus tierras y ganados. Prever es un deber, no una opción, para el pueblo de Dios.

Capítulo 28

28.2 Para que un gobierno o sociedad perdure, necesita líderes sabios e informados, y estos son difíciles de encontrar. «Sus príncipes son muchos» quizás signifique que la anarquía prevalece. Pronto el egoísmo de cada persona afecta a los demás. Un empleado egoísta que roba a su compañía deteriora la eficiencia de la misma. Un chofer egoísta que bebe antes de conducir convierte las carreteras en inseguras. Un cónyuge egoísta que adultera, a menudo rompe varias familias. Cuando mucha gente vive para sí con muy poco interés en cómo sus acciones afectan a otros, la corrupción moral resultante puede hacer que una nación se venga abajo. ¿Es usted parte del problema… o de la solución?

28.5 Debido a que el juicio es parte del carácter de Dios, quien lo sigue trata a los demás con juicio. El principio del juicio es entender todo lo que le sucede a los demás. Un cristiano no puede ser indiferente al sufrimiento humano, debido a que Dios no lo es. Y sin dudas no debemos contribuir al sufrimiento humano mediante negocios egoístas ni de políticas injustas del gobierno. Preocúpese más por la razón que por las ventajas que pueda sacar.

28.9 Dios no escucha nuestras oraciones si intentamos volver al pecado en cuanto levantamos las rodillas del piso. Sin embargo, si queremos abandonar el pecado y seguir a Dios, nos escuchará gustoso por grave que haya sido el pecado. Lo que cierra sus oídos no es la seriedad del pecado, sino la secreta intención de volverlo a hacer.

28.11 A menudo, los ricos se consideran maravillosos; no dependen de nadie, se dan el mérito por todo lo que hacen. Pero eso es una baja autoestima. Mediante la dependencia en Dios en sus luchas, el pobre desarrolla una riqueza de espíritu que ninguna fortuna le ofrecería. El rico puede perder toda su riqueza material, mientras que nadie puede arrebatarle al pobre su carácter. No envidie al rico, el dinero quizás sea lo único que tendrá.

28.13 Es propio de la naturaleza humana esconder el pecado o pasar por alto los errores. Sin embargo, es difícil aprender de un error que no se reconoce. ¿Y qué hay de bueno en un error si no nos enseña algo? Para aprender de un error necesitamos admitirlo, confesarlo, analizarlo y llevar a cabo los ajustes necesarios para que no vuelva a suceder otra vez. Todos cometemos errores, pero solo los tontos los repiten.
28.13 Hay algo en nosotros que se niega fuertemente a admitir que estamos equivocados. De ahí que admiremos a quienes con franqueza y sencillez admiten sus errores y pecados. Estas personas tienen una autoestima muy sólida. No siempre tienen que tener la razón para sentirse bien con ellas mismas. Esté dispuesto a reconsiderar, a admitir que está equivocado y a cambiar sus planes cuando sea necesario. Y recuerde, el primer paso hacia el perdón es la confesión.
28.14 Temer a Dios significa reverenciarlo y honrarlo.

28.17,18 La conciencia del pecador lo llevará a la culpa que resulta en arrepentimiento o a la muerte misma debido a que se negó a arrepentirse. No es un acto de bondad tratar de hacerlo sentir mejor. Mientras más culpable se sienta, existe mayor probabilidad de que se vuelva a Dios y se arrepienta. Si interferimos con las consecuencias naturales de su acto, le facilitaremos que siga pecando.
28.26 Para muchos, el individualista rudo es un héroe. Admiramos a las personas valientes e independientes que saben lo que quieren y luchan por ello. Confían solo en ellos, no piden ni dan consejos. Qué contraste con el estilo de vida de Dios. Una persona no puede conocer el futuro ni predecir las consecuencias de sus decisiones con seguridad. El que confía totalmente en sí mismo está condenado al fracaso. El sabio depende de Dios.
28.27 Dios quiere que nos identifiquemos con los necesitados, no que los olvidemos. La segunda parte de este proverbio puede volverse a enunciar en forma positiva: «Los que abren sus ojos al pobre tendrán bendiciones». Si ayudamos a los demás cuando tienen problemas, estarán dispuestos para hacer lo posible para compensar el favor (véase Proverbios 11.24, 25). Pablo promete que Dios suplirá nuestras necesidades (Filipenses 4.19). Él, por lo general, lleva a cabo esto mediante otras personas. ¿Qué puede hacer hoy para ayudar a Dios a suplir las necesidades de alguien?

Capítulo 29

29.1 Cometer un error una y otra vez es una invitación al desastre. Algún día las personas tendrán que enfrentar las consecuencias de su rechazo a aprender. Si su error es rechazar las invitaciones de Dios o sus mandamientos, las consecuencias serán especialmente serias. Al final, quizás Dios los deseche. Asegúrese de no ser terco.

29.13 «Jehová alumbra los ojos de ambos» significa que todos dependen de Dios para ver. Tanto el usurero como el pobre recibieron del mismo Dios el don de la vista. Dios ve y juzga a ambos y su juicio cae sobre los que con usura oprimen al pobre.

29.15 A menudo, los padres de hijos pequeños se cansan de disciplinarlos. Sienten que todo lo que hacen es regañar, reprender y castigar. Cuando se vea tentado a renunciar a todo y dejar a sus hijos hacer lo que quieran, o cuando se pregunte si echó a perder cualquier oportunidad de tener una relación de amor con ellos, recuerde: la disciplina amable y firme los ayuda a aprender y el aprendizaje los hace sabios. La disciplina firme y amorosa a la larga los enseñará a autodisciplinarse.

29.16 Cuando los impíos son líderes, el pecado prevalece. En cualquier organización, ya sea una iglesia, una empresa, una familia o un gobierno, las influencias vienen de arriba. La gente se llega a parecer a sus líderes. ¿Qué clase de influencia ofrece usted a los que dirige?

29.18 «Profecía» se refiere a las palabras que Dios habló a través de profetas. Donde se pasa por alto a Dios, el crimen y el pecado abundan. La moralidad pública depende del conocimiento de Dios, pero también de guardar sus leyes. A fin de que naciones e individuos actúen bien, la gente debe conocer los caminos de Dios y guardar sus mandamientos.

29.24 Este proverbio manifiesta que el cómplice del ladrón no quiere decir la verdad cuando está bajo juramento. Por lo tanto, bajo su perjurio, se dañará a sí mismo.

29.25 El temor del hombre pondrá trabas a cualquier cosa que intente hacer. Llevado a un extremo, incluso tendrá temor hasta de salir de su casa. En contraste, el temor de Dios (respeto, reverencia y confianza) resulta liberador. ¿Por qué temer a la gente que no puede hacerle ningún daño eterno? En vez de eso tema a Dios, quien puede hacer que el mal provocado por otros se convierta en bien para los que confían en Él.

Capítulo 30

30.1 El origen de estas palabras no es claro. No se sabe nada acerca de Agur excepto que fue un maestro sabio, procedente del reino de Lemuel (véase la nota a Proverbios 31.1).

30.2–4 Debido a que Dios es infinito, ciertos aspectos de su naturaleza seguirán siempre en el misterio. Compare estas preguntas con las preguntas que Dios le hizo a Job (Job 38–41).

30.4 Algunos eruditos piensan que el hijo se refiere al Hijo de Dios, el que luego tomó forma de hombre como Mesías, quien antes de la fundación del mundo participó en la creación. Colosenses 1.16, 17 enseña que el mundo se creó a través de Cristo.

30.7–9 Poseer mucho dinero quizás resulte peligroso, pero también tener muy poco. Ser pobre puede, en efecto, ser peligroso tanto para la salud espiritual como la física. Por otro lado, ser rico no es la respuesta. Como Jesús lo señaló, los ricos tienen problemas para entrar en el Reino de Dios (Mateo 19.23, 24). Al igual que Pablo, podemos aprender a cómo vivir en escasez y en abundancia (Filipenses 4.12), pero nuestras vidas tienen una mejor oportunidad para llegar a ser más eficaces si no tenemos ni «pobreza ni riqueza».

30.13 Esta frase se refiere a la gente orgullosa y altiva que miran a los demás con desdén. Los versículos 11–14 contienen varias descripciones del altivo.

30.15ss «Tres cosas[…] aun la cuarta» es una forma poética de decir que la lista no está completa. El escritor de estos proverbios observa al mundo con sumo interés. Los versículos 15–30 son una invitación para mirar la naturaleza desde la perspectiva de un observador sagaz.

30.24-28 Las hormigas nos enseñan mucho acerca de la preparación; los conejos acerca de la construcción sabia; las langostas acerca de la cooperación y el orden; y las arañas acerca de la intrepidez.

Capítulo 31

31.1 No se sabe nada acerca de Lemuel excepto que fue un rey que recibió enseñanzas sabias de su madre. Su nombre significa «dedicado a Dios». Algunos creen que tanto Lemuel como Agur eran del reino de Masa, en Arabia del norte.

31.4-7 La embriaguez puede ser comprensible entre moribundos y con gran dolor, pero es inexcusable para los líderes nacionales. El alcohol nubla la mente y puede llevar a la injusticia y a malas decisiones. Los líderes tienen cosas mejores que hacer que anestesiarse con alcohol.

31.10-31 Proverbios tiene mucho que decir acerca de las mujeres. Qué oportuno que el libro termine con una ilustración de una mujer de carácter firme, gran sabiduría, muchas habilidades y una gran compasión.
Algunas personas tienen la idea errónea de que la mujer ideal en la Biblia es retraída, servil y completamente casera. ¡No es así! Esta mujer es una excelente esposa y madre. Es además fabricante, importadora, administradora, corredora de bienes raíces, granjera, costurera, tapicera y comerciante. Sin embargo, su fortaleza y dignidad no provienen de sus sorprendentes logros. Son el resultado de que teme a Dios. Ya que en nuestra sociedad la apariencia física cuenta demasiado, puede sorprendernos que esto nunca se mencione en esta descripción. Su atractivo proviene totalmente de su carácter.
La mujer descrita en este capítulo tiene habilidades sobresalientes. La posición social de su familia es alta. Es más, tal vez no se refiera a una mujer, sino una descripción de la mujer ideal. No la vea como un modelo que se debe imitar en cada detalle. ¡Sus días no son lo bastante largos para hacer todo lo que ella hace! En cambio, véala como una inspiración para ser todo lo que usted pueda ser. No podemos ser igual a ella, pero podemos aprender de su laboriosidad, integridad e ingenio.

31.19 El huso y la rueca son dos implementos usados en la hilandería manual.
31.31 El libro de Proverbios comienza con el mandamiento de temer a Jehová (1.7) y termina con una descripción de una mujer que lleva a cabo este mandamiento. Sus cualidades se mencionan a través del libro: trabajo arduo, temor de Dios, respeto por su cónyuge, previsión, aliento, interés por los demás, preocupación por el pobre, sabiduría en el manejo del dinero. Estas cualidades, cuando se acoplan con el temor de Dios, llevan al gozo, éxito, honor y dignidad. El libro de Proverbios es muy práctico para nuestros días debido a que nos muestra cómo podemos llegar a ser sabios, tomar buenas decisiones y vivir de acuerdo con el ideal de Dios.

Estudio realizado por el Dr. Howard G. Hendricks Barton

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