Eres como fuente refrescante

La esposa de Salomón era tan refrescante para él como una fuente. ¿Puede su cónyuge decir lo mismo sobre usted? Algunas veces la familiaridad que surge con el matrimonio nos hace olvidar los sentimientos abrumadores del amor y la frescura que disfrutábamos al principio. Muchos matrimonios pueden beneficiarse con un curso para «refrescarse». ¿Refresca usted a su cónyuge o es una descarga de quejas, pesares y problemas? En el matrimonio, cada parte debe trabajar de continuo para refrescar al otro mediante palabras de aliento, un regalo inesperado, una variación en la rutina, una llamada o nota sorpresa o incluso reservar la discusión de algún problema para el momento adecuado. Su cónyuge necesita que usted sea un refugio de frescura debido a que el resto del mundo por lo general no lo es. Cantares 4:15

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