LA ENVIDIA

Gálatas 5 nos habla de los frutos del Espíritu y de los frutos de la carne. Hoy vamos a estudiar un fruto de la carne que parece un astuto camaleón que en contadas ocasiones se manifiesta tal y como es. 

Vamos a la palabra, busque conmigo Génesis 26:12-14, “Isaac sembró en aquella región, y ese año cosechó al ciento por uno, porque el Señor lo había bendecido. Así Isaac fue acumulando riquezas, hasta que llegó a ser muy rico. Esto causó que los filisteos comenzaran a tenerle envidia, pues llegó a tener muchas ovejas, vacas y siervos.” ¿Qué causó la prosperidad de Isaac en los filisteos? Envidia, ese el tema de hoy. La envidia ha estado desde el principio de la humanidad. Caín mató a Abel, su rostro se desfiguró porque la ofrenda de Abel fue grata y la de él no. Abimelec rey de los filisteos contra Isaac, Raquel de Lea, tuvo envidia porque no podía quedar embarazada. Los patriarcas y José, los hermanos de David, Coré contra Moisés.
2 Corintios 12:20 “En realidad, me temo que cuando vaya a verlos no los encuentre como quisiera, ni ustedes me encuentren a mí como quisieran. Temo que haya peleas, celos, arrebatos de ira, rivalidades, calumnias, chismes, insultos y alborotos” La envidia no hace acepción de personas, es uno de los deportes favoritos del ser humano. Mateo 27:17-18, “Así que cuando se reunió la multitud, Pilato, que sabía que le habían entregado a Jesús por envidia, les preguntó: ¿A quién quieren que les suelte: a Barrabás o a Jesús, al que llaman Cristo?”
¿Qué es la envidia? El diccionario define la envidia como “el dolor o resentimiento al enterarse del adelanto disfrutado por otra persona unido al deseo de poseer lo mismo”. Es el dolor o descontento que sentimos por el éxito ajeno. No debemos confundir la palabra celo con envidia. El celo es nuestra actitud con respecto a lo que tengo, mientras que envidia es mi actitud en cuanto a lo que otro tiene.
La envidia es uno de los problemas emocionales más frecuentes, y aunque nadie lo declare todos hemos sentido envidia alguna vez. La Envidia es una emoción experimentada por aquel que desea intensamente algo poseído por otro.
. Proverbios 14:30, “El corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia corroe los huesos”.

CAUSAS DE LA ENVIDIA:
1. Inseguridades generadas durante la niñez da lugar a un adulto envidioso.
2. Sentimientos de rivalidad, competencia y comparación sufridos durante la niñez.
3. Sentimientos de Inferioridad. Al respecto Napoleón Bonaparte famoso estratega militar y Emperador Francés dijo: LA ENVIDIA es una declaración de Inferioridad.
4. Cuando usted no acepta la posición en la que está. Complejo de Gerente. La Envidia se siente hacia personas que ocupan posiciones próximas, en relaciones que se esperan de igualdad, en las que se ocupa una posición inferior que no se acepta.
5. La Envidia surge cuando se observan cualidades, admiración, talentos, reconocimiento, excelencia, carisma, en otro, que representan una amenaza para la propia valoración. Eclesiastés 4:4 “He visto asimismo que todo trabajo y toda Excelencia de obras despierta la ENVIDIA del hombre contra su prójimo”.
6. En los ambientes en los que existe una fuerte tendencia a evaluar el Rendimiento de forma individualista y competitiva hay más riesgo de suscitar Envidia. Es el caso de las Empresas Multinacionales donde se evalúa a los empleados, por objetivos, resultados individuales, y logros los cuales alimentan la competitividad y por ende la Envidia.
7. Ambición y el deseo de permanecer en posiciones de Poder que se ve amenazado por otro. Como los Presidentes, Gobernadores, Senadores de cualquier país, que por permanecer en el poder conspiran contra sus rivales y hasta matan. Esto se ha visto a través de la historia de la humanidad y aún se ve en tiempo de elecciones.
8. Se siente Envidia cuando los arrogantes y prepotentes, pasan por encima de los derechos de los demás, adquieren posiciones y logran todo lo que quieren, por medio de la injusticia y la inmoralidad. Como los Narcotraficantes, y Políticos Inmorales. Así lo experimentó David rey de Israel y lo expreso en el Salmo 73:3, “Sentí envidia de los arrogantes, al ver la prosperidad de esos malvados”

CONSECUENCIAS DE LA ENVIDIA:
1. Trae muerte: porque por envidia mató Caín a su hermano Abel. Génesis 4:8, “Caín habló con su hermano Abel. Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano y lo mató”
2. Odio: Por envidia aborreció Esaú a Jacob. Génesis 27:4, “A partir de ese momento, Esaú guardó un profundo rencor hacia su hermano por causa de la bendición que le había dado su padre, y pensaba: «Ya falta poco para que hagamos duelo por mi padre; después de eso, mataré a mi hermano Jacob.»”.
3. Traición: Por envidia vendieron a José sus hermanos Génesis 37:4, “Viendo sus hermanos que su padre amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban”.
4. Persecución: Saúl rey de Israel persiguió a David por envidia al enterarse que David era mejor guerrero que él. 1Samuel 18: 8, “Disgustado por lo que decían, Saúl se enfureció y protestó: «A David le dan crédito por diez ejércitos, pero a mí por uno solo. ¡Lo único que falta es que le den el reino!» Y a partir de esa ocasión, Saúl empezó a mirar a David con recelo”.
5. Difamación, calumnias, acusaciones e insultos: Por envidia los fariseos y los judíos, azotaron, acusaron y entregaron a Cristo a la muerte. Marcos 15:10, “¿Quieren que les suelte al rey de los judíos? —replicó Pilato, porque se daba cuenta de que los jefes de los sacerdotes habían entregado a Jesús por envidia.
6. Codicia: Al codicioso lo consume la envidia. Job 5:2, “Es cierto que al necio lo mata la ira y al codicioso lo consume la envidia”.
7. Enfermedades: La envidia es carcoma de los huesos Proverbios 14:30, “El corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia corroe los huesos”.

¿Cómo contrarrestar la envidia?
1. Reconócela, cuando la aceptas ,estás admitiendo tácitamente que necesitas que Dios te ayude a descansar en tu identidad en Cristo, de que tienes inseguridades que necesitan ser tratadas,.
2. El amor es el medio más eficaz para eliminar el sentimiento de envidia. El primer mandamiento de la ley de Dios: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Cuando con la ayuda de Dios logramos mirar a nuestros vecinos, compañeros y parientes con la mirada de Dios, entonces nos alegraremos de los éxitos y logros de estos. Carece de amor el que no puede alegrarse del bienestar de otros. 1 Corintios 13: 4, “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso”.
3. Ora. Pide en oración a Dios que te de ese espíritu de oración, para orar por los que están en mejor posición que tu. Haz la prueba funciona.
4. Humíllate. La humillación contrarresta la Envidia. Dejemos de lado nuestro orgullo y humildemente aceptemos al prójimo alegrándonos con sus triunfos, sufriendo con sus caídas cumpliremos con la voluntad de Dios.

Dios te bendiga !!!  ♔Sara

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