La historia de Caín

Lo que  más me impacta en la historia de Caín  es que a pesar que él peco y se aparto.  Dios le seguía hablando. Ciro el rey de Persia ni creyente era pero Dios le hablaba. Dios habla siempre seas o no creyente. ¿Cual entonces es la diferencia? El creyente tiene la gracia que es el favor y el poder de  Dios para transformar sus derrotas en victoria. El poder para vivir una vida santa. Sin la gracia es imposible y esa gracia viene solo por fe no por obras. (Efesios 2: 8-9).

Decimos mal cuando Oramos al  Señor por nuestros seres queridos aun no creyentes diciendole asi :” ¡ Háblale Padre para que  sea salvo o para que  crea” !.

Dios le está hablando siempre. Lo que  debemos entonces decir es:” Señor revélale tu gracia de tal manera que  pueda oír  y obedecer tu voz para que  alcance tus bendiciones”. Oramos y no recibimos porque  oramos mal. (Santiago 4:3).

♔Sara 

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