Libres de la culpa

Cómo ser libres de la culpa

 

Si somos verdaderos creyentes, todos nuestros pecados nos son perdonados ,

debido a lo que Cristo hizo en la cruz a nuestro favor (Romanos 5.1; 8.1).

La Biblia también nos enseña que aun si nuestro corazón nos condena,

Dios es más grande que nuestros corazones (1 Juan 3.20).

Su perdón y su limpieza son suficientes; invalidan las dudas que perturban nuestra mente.

El Espíritu Santo en nosotros es nuestra prueba de que somos perdonados ante los ojos de Dios a pesar de que nos sintamos culpables.

Si nosotros, estamos buscando verdaderamente a Dios, podemos enfrentarnos a las acusaciones de otros así como a nuestras propias dudas.

Si Dios nos ha perdonado y nos ha aceptado, verdaderamente hemos sido perdonados.

Somos por lo tanto libres de la culpa y la condenacion.

♔Ꮥίℓνίηα

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