UNA LAGRIMA EN EL DESIERTO

“Entonces Jesús les dijo: mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo”.Mateo 26.38

Hay momentos en los cuales nuestra alma es quebrantada por alguna circunstancia en nuestra vida; momentos que no quisiéramos que afloraran en nuestro existir, o tal vez anheláramos estar suficientemente preparados para afrontar tal o cual inconveniente, sin embargo nadie lo está y así como se levanta un oleaje feroz de la nada en altamar, así a veces se presentan los problemas o ataques en nuestro ser o en el seno de nuestra familia; estos son tiempos difíciles donde el agobio nos hace desfallecer en lo moral y en lo físico, caemos derrotados y lo único que viene a nuestra mente es la pregunta ¿Por qué? Y en nuestros ojos las lágrimas de tristeza, de impotencia y de desahogo; de nuestro interior brota un grito desgarrador donde se manifiesta todo lo que estamos padeciendo; descargamos toda nuestra aflicción y sentimos desfallecer. Son esos momentos de soledad donde no tenemos a nadie con quien abrir nuestro corazón para expresarle la situación difícil por la que estamos atravesando; muchas veces en nuestra garganta se ahoga un alarido de desesperación clamando ¡¡AYUDENME!! Es ahí donde todo tu ser se cimbra ante el momento de crisis por el que estas atravesando; créeme ¡¡Que difícil es!!

Habrá un momento en que la tristeza llegará a tu alma, y te digo una cosa, esto es necesario para que hagas un alto en tu acelerado caminar, y reflexionar a cerca de ti y sobre todo de los tuyos (esposa/o, hijos, padres o hermanos) para que hagas una recapitulación de tu diario vivir.

Hoy el Señor te esta diciendo ¡¡ALTO!! Corrige lo que haya que corregir e inicia lo que tengas que iniciar, confiando siempre en que Él te llevará a nuevas tierras donde abunda leche y miel (prosperidad y felicidad).

Si has llorado –Felicidades- eso te da a entender que eres humano; que sientes, que sufres, que te angustias, pero que también tienes la capacidad que Dios te ha dado para levantarte con el poder de su GLORIA ¡¡ALELUYA!!
Quizás muchos no alcanzan a comprender lo que te digo, solamente lo entenderá aquel a aquella persona que lo está viviendo o bien que ya lo vivió; pero déjame decirte que bíblicamente está escrito para que al creyente le sirva como enseñanza para ser fortalecido en el espíritu y saber el día de mañana como afrontar las pruebas que la vida le presente, y que Dios permite que pasen, y al soportarlas darle la gloria a nuestro Dios y Señor; ahora bien, para aquellos que no conocen de Dios también es una lección, porque de esta manera buscarán de la ayuda de Él, ya que el hombre solo en estos momentos se acuerda de que existe un Dios poderoso, y que puede sacarle de ese momento angustiante en que se encuentra.

CUANDO LOS VIENTOS SEAN HURACANADOS NO TEMAS, ES EL MOMENTO EN QUE DEBES LEVANTAR EL ESCUDO DE LA FE Y CAMINAR EN VICTORIA. AMÉN.

 

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