Armonía familiar

reconciliation-sculpture-2Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” Mateo 5:23-24

Tener buenas relaciones es más importante de lo que tu piensas. ¿Sabías que no te puedes presentar a adorar a Dios si tienes algún problema sin resolver con alguien? ¿Y sabías que a Dios no le importa quién tiene la razón; sino le importa que tu tengas la iniciativa de reconciliación?
Nadie puede presentar una ofrenda a Dios si tiene en su corazón enojo o resentimiento contra alguien o si la otra persona quedó ofendida por lo que tu hicistes . Dios nos instruye a dejar allí la ofrenda e ir primero a resolver el conflicto y luego nos podremos presentar a adorar.
En lo que a ti respecta, eres tu quien debe tomar la iniciativa hayas sido tu el culpable o no, y ¿sabes por qué? Porque los hijos de Dios son pacificadores, trabajan por establecer la paz en las relaciones para que el amor de Dios se vea. (Mateo 5:9)
Esto no quiere decir que huyas de las situaciones, finjas que no existen o te dejes pasar por encima agachando la cabeza. Esto significa que eres tu el que debe poner de tu parte para resolver el conflicto, pedir perdón y perdonar. Lo que haga la otra persona ya no depende de ti, pero eres tu quien debe comenzar.
Sé que no es fácil tomar la iniciativa, tendrás que vencer el orgullo, el egoísmo, la soberbia, el sarcasmo y actuar sabiamente, pero como consecuencia, serás llamado hijo de Dios y los demás verán en ti el amor y la sabiduría de Dios.
Tómate ahora un tiempo para orar por esa persona, deja que Dios se lleve todo tu enojo y luego habla con ella. Recuerda que no es una lucha para ver quien tiene la razón, es un paso para dejar fluir el perdón y el amor restaurador de Dios.
Oración: Padre, perdono a………..Saco de mi corazón todo enojo y rencor. En lo que a mi respecta, procuraré vivir en armonía con él/ella, no buscando establecer mis razones sino tu voluntad para que conozcan que soy tu hijo fluyendo en el amor sobrenatural que has derramado en mi corazón. Gracias por guiarme por caminos de bendición y cuidarme para que no tropiece. En el nombre de Jesús. Amén.

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