Cuentos del Pastor ¿HOMBRE DE DOS MUJERES?

hombre con dos mujeresCon permiso de su remitente, me permito transcribir esta consulta la que presumo representa uno de los temas más frecuentes, y menos abordados en las congregaciones.-Hola Pastor, bendiciones.
Me gustaría hacerle una pregunta: ¿Un hombre puede amar a dos mujeres a la vez?
Si, parece una pregunta adolescente… siempre creí que la respuesta es ¡No! Que quién dice eso, ama a la segunda y no a la primera.
Tengo un caso difícil de resolver, y necesito su punto de vista:

Una amiga viuda de 47 años, conoció a un varón que es ministro de alabanza. Ambos son creyentes. Él es casado y se lleva bien con su esposa, pero según él también se enamoró de mi amiga es decir: ¡Ama a las dos mujeres!

Jura que sus sentimientos son reales. Que siente amor por mi amiga, y dice amar también a su esposa; pero no quiere divorciarse porque Dios le abrió un ministerio en la iglesia de su suegro.

¡En realidad mi amiga debería mandar a freír churros a ese tipo! Pero ella se siente enamorada de él, y no sé como aconsejarla.
Ella me cuenta lo que él le dice, y realmente me dio que pensar.
¡Quizás sea verdad que se enamoró de dos personas!

No quiero aconsejar algo que no es, y dilapidar a un tipo que quizás esté pasando un mal rato; quisiera ayudarlos a los dos.
¿Qué puedo hacer? Gracias.

-Estimada hermana:
No voy a decidir por los actores de esta relación, pero si voy a opinar lo que creo, dice la Palabra.
Alguien que está casado debe amar a su esposa. (Ef 5.25-33)
Decir que se enamoró de otra, es decir que cruzo peligrosamente la línea. Y está dando lugar a un futuro adulterio. (Pr 5. 15-23)
Se necesita de una mente cauterizada para explicar estos sentimientos como algo puro. (Ti 1.15) De ninguna manera la infidelidad debe justificarse, y menos sostenerse a expensas de no perder un “ministerio”.
Que tu amiga no acepte esta relación enfermiza, porque será muy dañada. Esto no llegará a buen puerto; en el mejor de los casos muy pronto ella será reemplazada por otra más joven o más bonita.

El adulterio nunca debe ser promovido como algo santo o posible; y mucho menos entre los santos de la Iglesia de Dios. Amar es una decisión, no una pasión incontrolable. Y esto, hace completamente responsable al sujeto.

El debería arrepentirse, y cortar todo vínculo con tu amiga. Y si no puede con eso debería considerar seriamente apartarse del ministerio.
El tiene que recuperar el amor y la fidelidad por su esposa, a quien nunca debió faltar el respeto. Espero esto te ayude. Bendiciones

Ella dijo:
-¡Totalmente de acuerdo! Creo que el sujeto tiene de creyente, lo que yo tengo de marciana. Gracias por tu respuesta, me has ayudado mucho.

Reflexión:

Este caso desnuda una realidad que muchas veces encubrimos, y permitimos en nuestras congregaciones locales.

Decimos “normal” que el líder de jóvenes, el músico, o el cantante atraigan o enamoren a las muchachas solteras; o que las mujeres casadas -que se sienten incomprendidas y solas- terminen enamoradas del “hombre de Dios”.

Hombres y mujeres seducen y juegan con los sentimientos a su antojo; y para nosotros es “lógico” que eso suceda, porque están “arriba” y llaman la atención.

Como pastores muchas veces miramos para otro lado. A veces por vergüenza ajena, y a veces por falta de valentía no confrontamos el tema; dejamos pasar este pecado que se va naturalizado y aceptando, como una de esas cosas que se espera siempre se darán.

¿Y es lo se espera que pase en la congregación de los santos?
Pablo dijo:
“De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles;”. 1 Co 5.1-6.

Pablo enfrentó duramente el tema, y condenó esta conducta.

Sé que para muchos, este cuento no será muy popular; y posiblemente porque viene a confrontar una realidad que nos estamos permitiendo.
Ese “encanto” y “ensueño” de la seducción ya dejó la fuerte y mentirosa impresión de que “tal vez sea de Dios” esto que está pasando.

Miles esperando y orando por la pronta viudez o la separación, en la expectativa de que quede libre el camino.
¡Qué horror! ¿Hasta dónde dispara nuestros “planes santos”? ¡Cuántas oraciones hechiceras y satánicas buscando egoístamente separar lo que Dios unió!

Y tenemos una congregación enferma, con motivaciones incorrectas.
Con compromisos incorrectos, que parten de un “amor permitido” por el siervo o la sierva, y no por el Señor de la obra.
Dios nos ayude. ¡El Señor limpie nuestras conciencias y santifique nuestros corazones!

Estamos muy lejos de ser una referencia correcta de buenos principios y valores familiares; si esto, se vive en nuestras iglesias.

Parece increíble pero en vez de condenar el pecado, justificamos la tendencia con ejemplos bíblicos de Abraham, Moisés, David o Salomón, quienes tuvieron “muchos” amores.

Recordemos las palabras de Pablo: “No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? 1 Co 5. 6

Pastor Rubén Herrera

Material Sacado con permiso del autor
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