Dependencia

Con frecuencia dependemos de nuestras técnicas y habilidades cuando la vida se nos presenta fácil, pero cuando sentimos impotencia para ayudarnos a nosotros mismos, buscamos a Dios. Depender de Dios es una manera de darnos cuenta de nuestra propia pobreza sin Él y nuestra necesidad para que nos toque constantemente en nuestras vidas. Dios es nuestra fuente de verdad y poder y como resultado nos mantenemos en contacto con Él. Con esta actitud, los problemas nos conducen a Dios en lugar de apartarnos. Aprende a depender de Dios cada día.1Co : 1.8-10.

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