TENTACIONES SUTILES

Analizaremos Números capítulo 25

25.1 Este versículo muestra el gran reto al que Israel se tenía que enfrentar. El problema más peligroso para Moisés y Josué no era el ejército armado de Jericó, sino la tentación sutil de formar alianzas con las religiones y culturas paganas de los cananeos.

25.1, 2 La Biblia no menciona cómo los hombres israelitas se involucraron con la inmoralidad sexual. Sabemos que la prostitución sagrada era una práctica común entre las religiones cananeas. Quizás al principio no pensaron en adorar a los ídolos, sino en tener relaciones sexuales. No pasó mucho tiempo sin que comenzaran a asistir a las fiestas locales y a las celebraciones familiares que incluían la adoración de ídolos. Pronto estuvieron metidos de pies y cabeza en las prácticas de la cultura pagana. Su deseo de diversión y placer los llevó a faltar a su compromiso espiritual. ¿Has aflojado  las normas para justificar tus deseos?

25.1–3 Esta combinación de pecado sexual e idolatría, como después se supo, fue idea de Balaam (véanse 31.16; Apocalipsis 2.14), el mismo Balaam que acababa de bendecir a Israel y que parecía estar de su lado. Es muy fácil entender por qué los israelitas se desviaron: Balaam parecía decir y hacer lo correcto, al menos lo pareció por un tiempo (22–24). No fue sino hasta que Balaam ocasionó un gran daño en sus vidas personales y en su nación que los israelitas se percataron de que era un hombre lleno de avaricia que utilizaba la hechicería y que estaba profundamente metido en las prácticas de religiones paganas. Debemos tomarnos el cuidado de evaluar tanto las palabras como los hechos de los que dicen ofrecer ayuda espiritual.

25.3 Baal era el dios más popular en Canaán, la tierra a la que Israel estaba a punto de entrar. Representado por un toro, símbolo de fuerza y fertilidad, era el dios de las lluvias y de las cosechas. Los israelitas continuamente se sintieron atraídos a la adoración de Baal, en la que la prostitución jugaba un papel importante, durante los años que estuvieron en Canaán. Ya que Baal era tan popular, su nombre era utilizado comúnmente como nombre genérico de todos los dioses locales.

25.6 La frase «trajo… a sus hermanos» se refería a la habitación interior de la tienda de la persona. Claramente a la mujer la llevaron a su tienda para tener relaciones sexuales. Zimri desestimó a tal punto la ley de Dios que hizo entrar a la mujer al campamento mismo.

25.10, 11 De la historia de Finees se desprende con claridad que cierta ira es adecuada y justificada. Él estaba enojado por su celo de las cosas del Señor. ¿Pero cómo se sabe cuándo nuestra ira es apropiada y cuándo debe reprimirse? Pregúntate esto cuando estes molesto: (1) ¿Por qué estoy enojado? (2) ¿De quién son los derechos que se han violado (míos o de otros)? (3) ¿Se está violando la verdad (un principio de Dios)? Si sólo son nuestros derechos los que están en juego, será más sabio mantener nuestros sentimientos de ira bajo control. Pero si la que está en juego es la verdad, la ira puede ser justificada, a pesar de que la violencia y la venganza son por lo general una forma incorrecta de expresarlo (el caso de Finees fue único). Si pretendemos ser más y más como Dios, el pecado debe molestarnos.

25.12-13 El acto de Finees hizo expiación para la nación de Israel; el castigo divino cesó. Por causa de esto, sus descendientes llegarían a ser los sumos sacerdotes de Israel. Fue así a lo largo de la historia del tabernáculo y del templo.

Maria Silvina Ardizzi Berlari

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