Codependencia Emocional

Dependencia a Las personas, los lugares y las posiciones

 

¿Que a ti?. Sígueme tu,-Juan 21:22  

 

Escuche  el término “codependencia ” ,

y me puse a pensar  que no solo existe la dependencia  a  la droga o el alcohol .

Existen aquellos que son adictos  a las personas, los lugares y de  las posiciones.

Les quiero compartir una experiencia personal  que creo les ayudara a entender lo que deseo enseñarles.

Hace ya unos años había establecido relaciones personales con un grupo de personas en una iglesia,

en la cual yo ejercía ciertas responsabilidades y ocupaba un puesto de liderazgo.

Quería. estar en ese lugar, ocupando esa posición, entre personas con las cuales quería estar asociada.

Conocía cada rincón de ese lugar lo había visto crecer  ; era una persona conocida por todos.

Realmente me sentía demasiado a gusto  .

El único problema era que Dios me llamaba a dejar atrás todo eso y continuar con lo próximo que  tenía para mí.

No entendía por qué me estaba resultando tan difícil obedecer a Dios.

Ahora sé que se debía a que yo dependía de esas personas, ese lugar y esa posición.

Esas cosas eran las que determinaban mi valía y mi mérito.

Mi sentimiento de seguridad, autoestima y satisfacción los obtenía de con quién me codeaba,

dónde estaba y lo que estaba haciendo.

Dios me estaba pidiendo que hiciera todo eso a un lado para ir a un lugar recóndito y empezar de nuevo de cero.

Claro está, había promesas de por medio .

Cuando Dios llamó a Abraham , le dijo :

“Si me obedeces y haces lo que te pido,

entonces ensancharé tu tienda y te extenderás hacia el norte, el sur, el este y el oeste,

y te bendeciré y te haré de  bendición para los demás… “.

Sin embargo, al igual que Abraham, para disfrutar de las bendiciones prometidas,

tuve que dejar lo que pensaba era la fuente de mi felicidad y seguridad, para salir, sin saber adónde ni lo que me esperaba al llegar.

No me di cuenta de que tenía una adicción.

Era adicta y dependía de esas personas, ese lugar y esa posición.

Así que por  casi tres  años enteros desobedecí el llamado de Dios.

El adicto hará cuanto tenga que hacer para satisfacer su deseo, aún hasta el punto de hacer cosas que no son sabias ni racionales, desobedeciendo a Dios.

Ese es lo que estaba haciendo yo, aunque no lo entendía completamente en aquel entonces.

Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales, en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.

-Jeremías 17:5, 6

Si sientes el alma seca, débil y desolada, puede deberse a que estás dependiendo demasiado de la carne y no lo suficientementeen Dios.

En mi propio caso, cuando tuve que responder al llamado de Dios, dejando atrás las personas, el lugar y la posición~ a la cual me había vuelto tan adicta, para obedecer  a  Él , tuve que hacer un traspaso de mi dependencia, del hombre a Dios.

Tuve que darme cuenta que confiar en las personas, no importa cuán buenas sean éstas o en cuán alta estima las tengamos, es confianza mal puesta.

Silvina

1 Comentario

  1. liliana cordero

    es verdad…uno tiende a depender de todo y de todos en vez de depender de DIOS

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